Asturias, única región en la que un gobierno del PSOE no tiene el apoyo de Podemos

Asturias, única región en la que un gobierno del PSOE no tiene el apoyo de Podemos

A. A.MADRID.

«¿Aprueba el acuerdo alcanzado por el PSOE para un gobierno de izquierdas y progresista para La Rioja?». Esta es la pregunta de la consulta interna que los socialistas propusieron a sus bases en esta comunidad autónoma. Y un 99,3% de los militantes ha respondido que sí. O, lo que es lo mismo, ha dado su visto bueno de forma abrumadora a conformar un Ejecutivo de coalición con Podemos, que se hará cargo de una de las ocho consejerías regionales. Con este acuerdo Asturias se convierte en la única comunidad en la que un Gobierno del PSOE no cuenta con el apoyo de Podemos.

Salvo por el posible desenlace, los paralelismos entre el Gobierno central y el de La Rioja son evidentes. En ambos casos el PSOE necesita del apoyo de Unidas Podemos para gobernar. También en los dos escenarios se ha producido una primera investidura fallida debido a la falta de acuerdo entre las dos formaciones de izquierda para repartirse las responsabilidades de Gobierno. Pero a diferencia de lo que ocurre a nivel nacional, socialistas y podemistas optaron por sentarse de nuevo a dialogar tras un tiempo prudencial para, con días por delante, encontrar un punto de encuentro. Y lo hallaron con relatividad facilidad movidos por la posibilidad de una repetición electoral que podría haber dado la mayoría a la suma de PP y Ciudadanos.

El resultado de la consulta del PSOE da un extra de munición a Podemos. Pablo Iglesias y el resto de dirigentes de la formación morada retaron ya hace semanas a Pedro Sánchez a preguntar a sus militantes con quién prefieren pactar. Y, siempre que pueden, sacan a colación el grito de «con Rivera, no» que los simpatizantes socialistas gritaron al presidente del Gobierno en la noche del 28-A mientras celebraba su victoria a las puertas de la madrileña sede de Ferraz. Una consulta de este tipo no se contempla por la cúpula socialista. Se hará, según marcan los estatutos, para rubricar los posibles acuerdos una vez que se hayan alcanzado, entre los que figuraría una coalición que, por ahora, se descarta de plano.