La ausencia de lluvias, un respiro para los alérgicos al polen de las gramíneas

Las previsiones apuntan que los alérgicos al polen de las gramíneas podrán disfrutar de una tarde en el parque sin los síntomas que pueda provocar el césped. Este alivio aparente se debe a la falta de lluvias. Los alérgicos al platanero de sombra o al ciprés no tienen la misma suerte. La culpa es de las altas temperaturas con las que se ha despedido el invierno y la contaminación. Los especialistas recomiendan vacunarse y seguir un tratamiento médico. Hay que evitar hacer deporte en los horas centrales del día y ventilar bien las habitaciones. También se puede consultar en internet las niveles de polinización. En España hay más de ocho millones de personas alérgicas al polen de las plantas.