IU de Avilés y Langreo cargan contra el acuerdo con la FSA para apoyar a Barbón

Ángela Vallina. / J. PETEIRO
Ángela Vallina. / J. PETEIRO

Ven «antidemocrático» que no hubiera una consulta a las bases, mientras que Vallina recuerda que no es un pacto de investidura

N. A. E.GIJÓN.

Las aguas vuelven a bajar revueltas en Izquierda Unida de Asturias, que no logra apaciguar los ánimos de un sector de sus afiliados. Las comisiones colegiadas de la coalición en Avilés y Langreo cargaron ayer contra el acuerdo con la FSA para que los dos diputados de la formación en la Junta General apoyaran la investidura de Adrián Barbón como presidente del Principado. En una carta remitida a la comisión coordinadora de IU Asturias, señalan que no entran en el sentido del voto, ni en el documento denominado 'Prioridades de acción política' en el que se fijan las líneas sobre las que IU seguirá negociando para alcanzar un pacto de legislatura, pero sí rechazan frontalmente «la forma antidemocrática en que se han gestado y tomado decisiones tan importantes».

Recuerdan estas comisiones que, en 2015, el apoyo a Javier Fernández se tomó tras recibir la aprobación del voto directo de la militancia en la urna y con información sobre el contenido del acuerdo, algo que no ha sucedido ahora. Entonces, un 55% de los militantes participantes en la consulta respaldaron el acuerdo con el PSOE. En esta ocasión, censuran que ninguno de los órganos de dirección de la organización fue convocado para debatir este asunto, a pesar de que así lo establecen los estatutos.

Por todo ello, los coordinadores de las comisiones colegiadas de Avilés y Langreo, Juanjo Fernández y David Álvarez, respectivamente, reclaman la convocatoria de sendas reuniones de la comisión colegiada y de la coordinadora regionales para debatir el contenido del acuerdo y «la forma antidemocrática y oscurantista con la que se ha gestado y aprobado el pacto de investidura con el PSOE». Además, piden recuperar la normalidad interna de la coalición.

Estas críticas han sentado especialmente mal a la portavoz de Izquierda Unida en la Junta General, Ángela Vallina, que insistió ayer a este periódico en que no ha habido un pacto para la investidura, sino que fue la coordinadora la que marcó la línea política de favorecer los gobiernos de izquierda y apoyar a aquellas candidaturas de ese signo más votadas en todos los sitios. «No es un pacto, es una declaración para continuar y hacer un pacto de legislatura», subrayó Vallina, que también aseguró que si se llega a ese acuerdo con el PSOE, entonces ese documento sí pasará por los órganos de la formación.

Por otro lado, recordó que Alejandro Suárez, que ha asumido la coordinación provisional de IU Asturias, se encuentra de baja y convaleciente de una operación, por tanto, tampoco puede convocar los órganos que Fernández y Álvarez exigen.