Barbón: «Madrid pretende ser el paraíso de las grandes fortunas»

Barbón: «Madrid pretende ser el paraíso de las grandes fortunas»

Un análisis de los impuestos cedidos a las comunidades refleja las enormes diferencias con Asturias, sobre todo para capitales altos

J. L. GONZÁLEZGIJÓN.

El debate de la financiación autonómica viró esta semana hasta cruzarse con el de la fiscalidad. Desde que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunciase el martes una nueva bajada de impuestos que reducirá el recibo del IRPF de todos los madrileños en un 5,5%, causando una merma estimada de 300 millones de euros a sus arcas públicas, se ha abierto una lucha que entronca con la financiación autonómica. Fue el presidente del Principado, Adrián Barbón, quien lanzó el primer dardo, al reclamar que se tenga en cuenta la fiscalidad de cada territorio a la hora repartir los fondos del estado entre las comunidades autónomas. Respondieron los barones del PSOE apoyando al dirigente asturiano, una ola a la que se sumó Cantabria por boca de su vicepresidente, el socialista Pablo Zuloaga. El argumentario es claro: aquellas comunidades que rebajan sus impuestos y crean una «competencia» entre regiones no pueden exigir más fondos del estado. Una postura que choca con la de PP y Ciudadanos en Madrid, quienes defienden que el modelo de impuestos bajos adoptado en las últimas décadas supone «crecimiento económico y puestos de trabajo», en contraposición con el «infierno fiscal» socialista.

La lucha sigue abierta. Adrián Barbón cargo ayer de nuevo contra la presidenta Isabel Díaz Ayuso, a la que acusó de «deslealtad». «Está intentando convertir Madrid en un paraíso fiscal para las grandes fortunas», dijo. El presidente del Principado afeó la actitud de Díaz Ayuso, a la que acusó de «con una mano, bajar la capacidad de recaudar ingresos y, con la otra, exigir al estado que me dé más dinero para compensarlo. Y mientras, eso sí, deterioro los servicios públicos como sanidad y educación, que los ricos no tienen necesidad de usar».

Un análisis de los impuestos cedidos por el Estado a las Comunidades Autónomas permite apreciar las enormes diferencias fiscales que hay entre Asturias y Madrid. Según los datos del informe 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2019' realizado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales, en la parte del IRPF cedida (la mitad de la cuota la impone el estado y la otra la regula cada una de las comunidades), la capital fija tipos que van del 9 al 21% en función de los tramos de renta. Una tabla que finaliza en los 53.407 euros de ingresos brutos. Cualquier renta superior, tributa en el máximo. En Asturias, en cambio, los tipos van del 10 al 25,50% y cuanta con tres escalas más, fijando el límite en los 175.000 euros. En los tramos de renta que van de los 9.500 a los 45.000 euros, las diferencias entre lo que se paga en Madrid y en Asturias se mueve entre los 50 y los 300 euros. Cuando se pasa de esos ingresos, la diferencia se dispara hasta llegar a los 23.000 euros menos que se abonan en Madrid por una renta de 600.000, siempre según los datos del citado informe.

Las diferencias en Patrimonio

Donde el análisis es mucho más sencillo es en el impuesto de Patrimonio. Asturias cuenta con un mínimo exento de 700.000 euros. Por debajo de esa cifra, no se paga nada. Por encima, sí hay que hacer abonos. Una persona con un patrimonio de 800.000 euros paga 220 euros, cantidad que se eleva a los 41.729 si se tienen 4 millones de euros y a los 322.825 para quienes están en posesión de 15 millones. En Madrid, el impuesto está bonificado al 100%, lo que se traduce en que, se tenga el patrimonio que se tenga, no se paga nada.

Tanto en Sucesiones como en Donaciones, la situación es similar. En el primer caso, Asturias cuenta con una exención de 300.000 euros y bonificaciones de entre el 95 y el 99% para la compra de la primera vivienda. En el segundo, la exención en el Principado es de 402.678 euros. La realidad en la Comunidad de Madrid es bien distinta. Ambos impuestos tiene bonificaciones del 99%, por lo que los pagos son testimoniales.

Otro de los impuestos cedidos por el Estado es el de Transmisiones Patrimoniales, que en Asturias se grava con tipos que van del 8 al 10%, en función del valor del bien o derecho. El tipo único que se aplica en Madrid es del 6%. En Actos jurídicos documentados, Asturias impone un 1,2%, mientras que Madrid baja la cifra al 0,75%.

«Es un ataque al espíritu de la Constitución», sentenció ayer el presidente del Principado sobre las rebajas de impuestos madrileñas, a quien la portavoz del PP en la Junta del Principado, Teresa Mallada, ya criticó durante esta semana por atacar la autonomía fiscal de las comunidades. Barbón considera que el sistema de financiación de las autonomías debe responder a los valores de «solidaridad» que se recogen en la Carta Magna.

Las cartas están sobre la mesa. La «competencia» fiscal de Madrid harta a los socialistas, que defienden un modelo opuesto a las tesis liberales del PP. Queda por ver qué tesis se imponen.

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