Barbón promete «intentar todo» para frenar el cierre de la factoría langreana de Vesuvius

Adrián Barbón, acompañado por la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, y el alcalde de Cabrales, José Sánchez, ayer en Cabrales. / XUAN CUETO
Adrián Barbón, acompañado por la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, y el alcalde de Cabrales, José Sánchez, ayer en Cabrales. / XUAN CUETO

El jefe del Ejecutivo asturiano advierte de que sin el arancel ambiental en Europa «no habrá estabilidad en la industria asturiana»

PALOMA LAMADRID / EVA FANJULGIJÓN / CABRALES.

Era una jornada festiva, pero el presidente del Principado también quiso que fuera reivindicativa. Adrián Barbón aprovechó el Día de Asturias para incidir en la urgencia de contar con un arancel ambiental que limite las exportaciones procedentes de países extracomunitarios, cuyo notable aumento en los últimos meses ha contribuido, de manera decisiva, a desencadenar una crisis en el sector del acero. Este es, precisamente, el argumento esgrimido por Vesuvius para plantear un ERE que supondría paralizar la actividad de la factoría de Langreo, donde trabajan 111 personas.

Conflicto al que también se refirió Barbón. «Hoy -por ayer- me quiero acordar de Vesuvius. Porque estamos viviendo momentos difíciles, pero ligados, sobre todo, a la incógnita mundial, a esa guerra comercial que ha iniciado Estados Unidos», apuntó. Así, instó a reflexionar sobre el efecto que esta coyuntura tiene en la siderurgia «y Vesuvius no deja de ser una empresa que trabaja con productos ligados al acero». Por lo que es urgente «hacer ese ajuste en frontera en los próximos años, cuanto antes mejor porque, desde luego, si no lo hacemos no habrá estabilidad en la industria».

Frente a estas amenazas externas, él abogó por «transformar la industria asturiana de la mano de la ciencia y la innovación». Sobre la intención de los responsables de Vesuvius de detener la producción en su planta del polígono de Riaño, Barbón aseguró que el Principado «afronta el problema con armas de presión política y jurídica». Asimismo, indicó que el Ejecutivo regional está a la espera de la comunicación formal «y trabajando ya de la mano del Gobierno de España para ver las alternativas», al tiempo que expresó su solidaridad a los trabajadores afectados. «Vamos a intentar todo para frenarlo, desde luego», subrayó en alusión al ERE que la empresa pretende confirmar el próximo jueves.

Inestabilidad política

La complicada situación de la industria se ve aún más empañada por la inestabilidad política del país. En este sentido, Barbón recordó que, mientras que el Gobierno esté en funciones, no puede aprobar el estatuto de las electrointensivas, una herramienta clave para ayudar a los empresas que son grandes consumidoras de energía a mantener su competitividad. El bloqueo institucional también afecta a las aportaciones a cuenta, asunto para el que el Ministerio de Hacienda «ya está intentando buscar soluciones». Barbón, asimismo, apuntó que esta situación provoca retrasos en la licitación de obra pública y aboca a prorrogar «unos presupuestos que son vitales para Asturias». El presidente asturiano coincidió con el nacional en que existe «un riesgo cierto de elecciones» después de escuchar el discurso pronunciado la semana pasada por la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Ione Belarra. «Estaba intentando justificar su negativa a un Gobierno de Pedro Sánchez y lo lamento», indicó. Así las cosas, reclamó al partido de Pablo Iglesias que desista del bloqueo y permita la formación del Ejecutivo.

También respondió a la críticas realizadas desde las filas del partido morado en Asturias sobre la composición de su Gobierno, que supone un incremento extra de un millón de euros y, según Podemos, «aumentar los puestos a dedo a costa de reducir plantillas y poner en riesgo la calidad de los servicios públicos». Para Barbón, «es una excusa de mal pagador, de quien está desconcertado con los nombramientos» de personas que «lideran el discurso» en sus ámbitos correspondientes.

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