Casado afirma que el 28 de abril hay que elegir entre «el PP o el caos»

Afirma que su partido ha evitado «una vez más» la ruptura de España porque los socialistas iban a «vender» el país a los independentistas

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

La estrategia de polarizar la campaña electoral desde el primer momento llevó a Pablo Casado a afirmar este domingo que el 28 de abril hay que elegir entre «el PP o el caos». El líder de los populares planteó una larga lista de disyuntivas para que los ciudadanos elijan. Aunque en el fondo, todo se resume en una: «O el Partido Popular o el Frente Popular» de «comunistas, socialistas e independentistas».

Casado considera que las elecciones generales de abril no son unas legislativas más, está en juego, a su entender, la supervivencia de España como nación, que solo estará asegurada si él es el próximo inquilino de la Moncloa. El presidente del PP no se apeó del discurso duro en la presentación de candidatos municipales en una comarca de la Comunidad de Madrid, un acto menor que quiso convertir en la presentación de su estrategia de campaña, cuyo eje, el debate territorial, lo abarca casi todo.

Como la moral de los suyos no está por las nubes tras la manifestación de la madrileña plaza de Colón, en su propio partido reconocen que no se alcanzaron las expectativas de participación creadas, apeló al discurso más tremendista para levantar los ánimos. Pidió a sus seguidores que hagan caso omiso de las encuestas porque el PP siempre sale malparado en los sondeos y luego ganas las elecciones, como ocurrió, dijo, en 2015 y 2016. Dos estudios publicados este domingo por La Vanguardia y El Periódico de Catalunya sitúan a los populares en segundo lugar a una apreciable distancia del PSOE, y con Ciudadanos y Vox en ascenso.

Para Casado, esos datos son irrelevantes porque los votantes, cuando acudan a las urnas, van a saber elegir entre «la igualdad de derechos o el caos»; entre «la ley o la impunidad de los golpistas»; entre que «haya un Gobierno moderado o que los independentistas sigan mandando en el Gobierno de España»; entre que «(Pedro) Sánchez siga negociando con (Quim) Torra para destrozar a España o que el PP defienda a España»; entre «el partido que lidera la defensa de la Constitución o el caos».

Ruinas y fracturas

En este tono, atribuyó al PP la convocatoria de las elecciones y el rechazo a los Presupuestos. El hecho de que los independentistas retiraran su apoyo al Gobierno de Sánchez no entra en su análisis. Hay comicios el 28 de abril, según Casado, porque «hemos pillado al Gobierno vendiendo España a los que querían romperla», y al descubrirse la operación, Sánchez «tiró la toalla».

De esa forma, prosiguió, el PP ha evitado por tercera vez que España se fracturara, antes lo hizo con el exlehendakari Juan José Ibarretxe y su plan, con el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y su declaración de independencia, y ahora con Torra. También por tercera vez, abundó, el PP ha impedido que España se arruinara con los socialistas, como ocurrió en 1996, cuando Felipe González dejó el país en quiebra, y en 2011 con José Luis Rodríguez Zapatero, que lo colocó al borde del rescate, y ahora con Sánchez se ha impedido al tumbar los Presupuestos.

Casado se mostró convencido de que la ciudadanía premiará a su partido por esa actitud y sabrá distinguir entre las tres fuerzas conservadoras. El PP de ahora, subrayó, ha demostrado que es «el de siempre», una forma de decir que bajo el liderazgo de Mariano Rajoy era otra cosa. «Somos el partido patriótico de siempre» y, a diferencia de Vox (aunque no lo mencionó), «moderado, pero sin complejos y sin dogmas».

También tuvo su ración de vinagre para Ciudadanos porque «aún no ha decidido si pactará con el PSOE». En realidad, Albert Rivera ha dicho en innumerables ocasiones que su formación tiene descartados los acuerdos postelectorales «con el 'sanchismo'» porque su objetivo es «echar» a Sánchez de la Moncloa. Una diferenciación sin valor para Casado porque Sánchez es el líder y el candidato del PSOE.

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