Cataluña fija la precampaña

Diversidad es la palabra, equilibrio la propuesta, del PSOE. "Querer a Cataluña es respetarla y no utilizarla", dice Carmen Calvo, la vicepresidenta del Gobierno. Con prudencia y valentía. Menos entelequias y más realidad para afrontar los problemas. "Para ayudar, para defenderla, para protegerla de los separatistas y los separadores", sentencia. Cataluña y los independentistas. Ése es el fantasma, junto a la recesión, que agita el PP para reclamar apoyos. "Nosotros apelamos a unir el voto para unir España", apunta Pablo Casado, cuestionándose, una novedad, la ley D'Hont de reparto de escaños. "Dependiendo cómo repartas esos votos, puede que tengas menos escaños y esos escaños de menos lo saquen los de Podemos y los del Partido Socialista". Que le puede impedir desalojar a Sánchez de Moncloa. "Es el presidente más radical de la historia de la democracia en España. Y el Gobierno socialista actual es el más desigualitario de la historia de España", acusa Casado. Como también promete, mandar al presidente a la oposición, Ciudadanos, pero sin contar con el PP. "No que vuelva el Pasado ni Casado, sino tener un proyecto de futuro. No que vuelva el Partido Popular que acaba de perder por la Gürtel y por la corrupción", afirma Albert Rivera, líder de la formación naranja. Por una España de progreso en todo su territorio. Anuncia plan contra la despoblación, con rebaja de IRPF, y una revolución por la igualdad entre españoles, con educación y tarjeta sanitaria común para todos, derechos independientemente donde vivan. "Nos hemos encargados de que se cumplan todas las obligaciones, como les multen a ustedes en una provincia ya verán como le llega la multa a la otra... Eso sí, los derechos, no", sentencia Rivera. Un Gobierno que esté con los débiles y no, referencia a Alsasua, con los agresores. Que los que quieren liquidar España no vuelvan a mandar sobre los demás.