Los ciudadanos no confían en que la nueva convocatoria electoral sea una solución

A las cinco de la tarde algún diputado se adelantaba y se despedía ya de sus compañeros. Se disuelven las Cortes otra vez. El 10 de noviembre habrá elecciones y el cansancio en la calle es evidente. A las críticas por haber sido incapaces de ponerse de acuerdo se une la del gasto. La repetición electoral de junio de 2016 costó 130 millones, a los que hay que sumar los 44 millones en subvenciones a los partidos. Sumados ambos gastos, las elecciones del pasado mes de abril costaron 185 millones. Un gasto similar se hará el 10 de noviembre. Pese a las críticas, la mayoría de los ciudadanos a los que se les ha preguntado volverán a votar, aunque lo harán con escepticismo.-Redacción-