El coche eléctrico no es el único ecológico

El coche a gas gana adeptos. No es una tecnología nueva pero ahora está más desarrollada y se contempla además como una alternativa con la gasolina en máximos desde hace tres años y la contaminación, que limita el acceso de los coches a las grandes ciudades. Tienen las prestaciones de los tradicionales pero compiten en precio con eléctricos e híbridos. Su combustible, además, cuesta la mitad. Para Antonio Calvo, responsable de GNC de SEAT "a diferencia de otras alternativas sostenibles te permite aunar lo mejor de los dos mundos, es la gran ventaja" Estos coches tienen un doble depósito, de gas natural y de gasolina sin plomo que asegura la automía en carretera.Tienen etiqueta eco porque reducen hasta el 75 por ciento de las emisiones tóxicas. Su coste es similar al de los vehículos a gasolina pero con bonificaciones. Los que ya han comprado un coche de gasolina tiene también le opción de adaptarlo. Según señala Clara Velasco, subdirectora de Autogas de Repsol "además no se cambian los hábitos del conductor porque se reposta en las estaciones de servicio" El parque de vehículos a gas creció cerca del 40 por ciento el año pasado y es una apuesta decidida de los profesionales. Ruggero Mughini, director de Iveco señala que las "las grandes empresas de transportistas cuando renuevan flota apuestan por el gas". Vehículos con una autonomía de hasta 1.600 kilómetros, estaciones de servicio en las principales rutas y sostenibilidad son el reclamo de una tecnología más limpia y rentable.