Colectivos feministas piden a Barbón que las celebraciones sean aconfesionales

Barbón y Sanz Montes, en la misa por el Día de Asturias. / XUAN CUETO
Barbón y Sanz Montes, en la misa por el Día de Asturias. / XUAN CUETO

IU se suma a la reclamación para que el Principado «aplique el principio constitucional» de separar los actos civiles de los religiosos

P. LAMADRIDGIJÓN.

Acatar la Constitución y separar las celebraciones civiles de las religiosas. Esta es la reclamación de varios colectivos feministas de la región, que piden al presidente del Principado, Adrián Barbón, separar los actos de la comunidad de los que organiza la Iglesia. Consideran que las críticas hacia el feminismo y la diversidad emitidas por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, durante la misa celebrada en Covadonga con motivo del Día de Asturias son «arcaicas» y «responden al puro desconocimiento».

La presidenta de la Asociación de Mujeres Divorciadas y Separadas de Asturias, Jessica Castaño, confía en que «el Gobierno regional se desvincule de la Iglesia porque no es coherente defender la igualdad y, sin embargo, presenciar un discurso con tales barbaridades». Al tiempo que reclama la misma libertad de expresión que tienen los religiosos «para el resto». La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas de Asturias, Blanca Aranda, coincide en abogar por apartar los actos y celebraciones civiles de los religiosos. «No sé como se puede empezar a separar, pero debería hacerse ya. Supongo que el domingo sería un día muy difícil para Barbón, que es un presidente feminista que trata de evitar que haya más asesinatos y discriminación», añade.

La presidenta de Mujeres Jóvenes de Asturias (Mujoas), Lucía Lobato, también entiende que «la separación entre Iglesia y Estado debería reflejarse de manera institucional». Asimismo, insta a los sacerdotes a «dejar aparte los comentarios sobre cuestiones civiles, como el feminismo, en las misas» porque nada tienen que ver en ese ámbito.

La presidenta de la Tertulia Feminista Les Comadres, Begoña Piñero, se muestra sorprendida por que «a estas alturas de la democracia el presidente del Principado, elegido por votación, siga celebrando la fiesta del Día de Asturias en una misa en Covadonga en representación de todos los asturianos». A su juicio, Barbón «debería haberse levantado» y abandonar la basílica al escuchar las críticas del arzobispo al feminismo.

Por su parte, Eva Irazu, en representación de la Plataforma Feminista d'Asturies, manifiesta su descontento por que Sanz Montes «hable sin conocimiento de causa y con tanta frivolidad sobre el machismo». Especifica que «ni el machismo es prepotente, porque realmente es discriminatorio, violento y asesino, ni el feminismo es demagógico por ejercer el derecho a decidir sobre la maternidad».

Para la portavoz de IU, Ángela Vallina, la polémica podía haberse evitado. «A ver si empezamos a aplicar el principio constitucional de que el Estado es aconfesional y una fiesta como el Día de Asturias no puede empezar rindiendo pleitesía al arzobispo en Covadonga», subraya.