El frixuelu más amargo de Casado

El eurodiputado Jonás Fernández come un frixuelo mientras contempla un dibujo de un hórreo. / E. C.
El eurodiputado Jonás Fernández come un frixuelo mientras contempla un dibujo de un hórreo. / E. C.

El comentario del presidente del PP sobre la educación asturiana suscita numerosas críticas entre políticos y colectivos sociales

P. LAMADRID GIJÓN.

Bien es sabido que los símbolos del acervo cultural asturiano son poco menos que sagrados para los vecinos de esta comunidad. De ahí que las palabras que pronunció el presidente del PP nacional el pasado viernes, en la presentación de las candidaturas de Teresa Mallada y Alfredo Canteli, cayeran como un jarro de agua fría entre determinados colectivos y políticos de otros partidos. Pablo Casado abogó por que los niños y los jóvenes asturianos estudien «no solo los hórreos y los frixuelos».

Aunque a continuación también aludió a que Asturias es «la tierra de Jovellanos y Argüelles», ya era tarde. Además, remató su comentario sobre la educación autóctona con duras críticas hacia el PSOE por impulsar una oficialidad de la llingua que, a su juicio, «nadie reclama». Estas palabras alcanzaron directamente el corazón de los sectores más sensibles con el tema de la cooficialidad, que llenaron las redes sociales de defensas a ultranza del dulce, donde además se convocó una quedada «para hacer frixuelos y celebrar el máster de Casado». Y, por supuesto, entre los socialistas, que respondieron a las alusiones del líder popular. Unos cargaron contra Casado con el semblante serio, como el secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Adrián Barbón, que el mismo viernes reclamó «humildad y respeto» al sucesor de Mariano Rajoy.

Otros prefirieron tirar de ingenio para responder a Casado. El máximo exponente de esta vía fue Jonás Fernández, eurodiputado socialista por Asturias, que recurrió a una imagen muy significativa que colgó en redes sociales. El bodegón estaba compuesto por él mismo con un plato con frixuelos en una mano y una de estas delicias gastronómicas en la otra, haciendo ademán de ir a pegarle un bocado. En la fotografía, Fernández permanece en actitud contemplativa: observa un cuadro de un hórreo. Y, así, el círculo se cierra. Debajo, solo unas líneas: «Asturias merece la pena. La ignorancia es atrevida».

También recurrió a una imagen Paula Valero, diputada autonómica de Podemos, en la que aparecen los ingredientes necesarios para elaborar el dulce de la polémica. «Preparada para hacer #frixuelos con harina de escanda de #Asturias, que nunca nos falten medios para profundizar en nuestra cultura», era el mensaje que la acompañaba.

En un tono de más gravedad se pronunció la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana, que lamentó «la exhibición de ignorancia de Pablo Casado», quien parece que desconoce que «el reconocimiento de la oficialidad no puede hacerse por decreto, sino por la vía de una reforma del Estatuto de Autonomía». Además, la Xunta le recordó que su partido tiene una representatividad en Asturias «muy inferior» a la de aquellos partidos que sí incluyeron la oficialidad en su programa electoral, en alusión a Podemos, IU y Foro. De modo que este colectivo pide al PP que «explique a los asturianos el motivo por el que, de entre todas las lenguas del Estado, solo se opone a la oficialidad de la llingua asturiana». Por su parte, la Asamblea Moza d'Asturies exigió a Casado «respeto a los jóvenes asturianos y su cultura». «El problema no es que estudiemos hórreos y frixuelos, sino que estamos destinados al paro, la precariedad o el exilio», señaló esta asociación. La presidenta de Foro, Carmen Moriyón, evitó meterse en harina de otro costal durante el congreso de partido en Nava: «No tengo nada que decir ni tuve ocasión de escucharlo todo. Y una cosa sacada de contexto no tengo capacidad para valorarla», sentenció.

 

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