El Gobierno censura los constantes obstáculos de la familia Franco a la exhumación

Vista exterior del Valle de los Caídos. / Alberto Ferreras

Los reveses al traslado amenazan con impedirlo antes de las generales del 28 de abril

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

A cada paso que da el Gobierno para cumplir el compromiso que adquirió en junio de exhumar a Francisco Franco le responde otro de la familia del dictador o de su entorno para evitarlo. Carmen Calvo censuró este viernes la «obstaculización constante» de los descendientes del jefe del Estado entre 1939 y 1975. No sólo eso, reconoció que en estos momentos el Gobierno no puede prever si se podrá llevar a cabo el traslado de los restos antes de las generales del 28 de abril. Este es un asunto clave, ya que un Ejecutivo de centro-derecha a todas luces paralizaría el proceso «Ni yo ni nadie podría decir cuáles van a ser los siguientes avatares», afirmó la vicepresidenta tras el último Consejo de Ministros antes de la convocatoria electoral del próximo martes. La número dos del Ejecutivo sí aseguró que el momento del traslado «llegará».

La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ya reconoció el jueves en una entrevista a Europa Press que en el proceso se han hallado impedimentos que no habían sido previstos. «El entorno del dictador está procediendo a buscar medidas que obstruyan el final del recorrido. De todo eso no fuimos capaces de percatarnos. Pensamos que la familia sería razonable y no sólo la familia, sino la Fundación Franco y todos los que rodean la figura del dictador y su memoria», señaló la ministra.

Calvo también aludió a la decisión de un juez de paralizar la exhumación bajo el argumento de que durante la operación se pondría en peligro la vida de los responsables de acometerla. La vicepresidenta restó importancia al auto de este magistrado y recordó que las actuaciones del Gobierno solo pueden ser juzgados por el Tribunal Supremo, quien en caso de recurso de la familia será quien tenga la última palabra.

Un largo proceso

Lo cierto es que la oposición de los nietos del dictador ha frenado el ímpetu del Gobierno de Pedro Sánchez, quien incluso llegó a plantear que el traslado se produjese en verano. Más de ocho meses después la exhumación está enmarañado en los tribunales y la familia Franco sigue en su empeño de llevar sus restos a la madrileña catedral de la Almudena en caso de que el Ejecutivo siga adelante con sus planes. A ello se suma la posición del prior del Valle de los Caídos. El benedictino Santiago Cantera amenaza con no permitir el acceso a la basílica en la que se encuentra la tumba de Franco.