Sánchez se compromete a mantener los plazos para la variante y toma nota de las reivindicaciones energéticas

Pedro Sánchez recibió a Javier Fernández a las puertas de Moncloa./Iñaki Martínez / Newsphotopress
Pedro Sánchez recibió a Javier Fernández a las puertas de Moncloa. / Iñaki Martínez / Newsphotopress

Tras la reunión, de hora y media de duración, el presidente del Principado calificó el encuentro de «positivo»

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUINGijón

Era la primera reunión entre Pedro Sánchez y Javier Fernández desde que el primero accediera a la presidencia del Gobierno, un encuentro, que tuvo lugar en el palacio de la Moncloa, marcado por las reivindicaciones del Principado, pero también por la etapa en la que el jefe del Ejecutivo regional lideró la gestora que dirigió el PSOE tras la convulsa salida de Sánchez.

Sin embargo, este mediodía no se habló del partido. «Yo vine a defender a Asturias», insistió el presidente del Principado en un par de ocasiones y ante las preguntas de los periodistas, interesados por conocer también aspectos en clave nacional, como su opinión por la presión ejercida por los nacionalistas catalanes o si será posible que la legislatura llegue a término, y cómo se había desarrollado el encuentro debido a la escasa sintonía entre ambos. «Las relaciones son las que corresponden», recalcó en un corrillo al finalizar la rueda de prensa.

Fernández se ciñó al guion que ya traía desde casa, un guion con cuatro capítulos claros: demografía, infraestructuras, financiación autonómica y energía. Tras la reunión, de hora y media de duración, el presidente del Principado calificó el encuentro de «positivo». Logró de Sánchez arrancar compromisos, como que el nuevo Gobierno asuma los plazos e inversiones del anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para poner trenes en circulación por la variante de Pajares, y ningún rechazo claro, aunque sí, simplemente, «tomar nota» de los problemas que supondría para Asturias una descarbonización exprés o que se intentará avanzar en un nuevo modelo de finaciación, el capítulo en el que más se extendió ante los medios, más por el interés nacional que suscita que por su deseo propio.

De hecho, Fernández inició su comparecencia hablando de demografía, un problema que ha hecho a su Ejecutivo aliarse sin complejos con otros populares como pueden ser los de Galicia y Castilla y León, una relación que continuará -también en materia de financiación-, según aclaró. En este asunto, y siempre según el presidente regional, Sánchez se comprometió a continuar y finalizar «lo más rápidamente posible» la estrategia demográfica que el Gobierno de Mariano Rajoy se había comprometido a articular antes del 31 de diciembre de 2017 –«y no se hizo», aclaró Fernández-.

Sobre infraestructuras se extendió más. Además de abordar asuntos de carácter local, como la problemática de la Zalia, los temas estrella tuvieron que ver con el tren. Así, Sánchez asumió el compromiso de la anterior administración de que el Ave llegue a Asturias en verano de 2020, tanto en inversiones como en plazos, «e incluso acelerarlo», insistió Fernández.

Además, también se mantiene el pacto de invertir 580 millones de euros hasta 2025 en materia de cercanías.

En el caso de la financiación autonómica, el presidente del Gobierno central expresó su voluntad de encauzar la negociación y de intentar concluirla, tras expresar su voluntad de finalizar la legislatura. En este sentido, Fernández insistió en la postura clara del Principado: atender a una fórmula que parta del cálculo de las necesidades de gasto y no de la capacidad fiscal de cada comunidad autónoma y el mantenimiento del 'statu quo', como en reformas anteriores, con una nivelación total y sin más transferencia tributaria «que contribuya a la competencia fiscal». «Queremos que se debata en un espacio multilateral», ahondó Fernández, que recalcó en su idea: «un sistema común debe ser común».

Según explicó el presidente del Principado, Sánchez le trasladó que será difícil lograr un acuerdo en los próximos meses, dada la complejidad del asunto, el choque de intereses y, sobre todo, el contexto electoral, con los comicios regionales a la vuelta de la esquina, pero sí que se continuará con la negociación.

Por otro lado, Fernández consideró «un error» el rechazo del PP a elevar el techo de gasto para las comunidades autónomas por los efectos que tendrá en las regiones.

Descarbonización

La otra clave de la reunión tuvo que ver con el carbón, tanto en lo que se refiere al cierre de minas, para las que Fernández pidió la mediación del Gobierno ante Bruselas para que flexibilice la devolución de las ayudas y ofrezca una prórroga a las explotaciones, como el cambio de modelo energético. «La ley de transición ecológica debe ser justa, pero además eficaz», afirmó Fernández, que puso el foco en la necesidad de que los precios de la electricidad tiendan a reducirse y no a aumentar para que las compañías electrointensivas, que compiten en un mercado global, pero pagan la energía en uno local, no pierdan competitividad.

En este sentido, el presidente del Principado recordó que España cumplirá en 2020 todos los requisitos de la UE, como una mejor eficiencia y participación de renovables. «Muy pocos países van a cumplir», subrayó, por lo que se mostró confiado en que también se pudiera conseguir en 2030 sin tener que adelantar el cierre de las centrales de carbón, por lo que pidió que el proceso se articule en el «medio y largo plazo», ante el impacto que tendría en el empleo y en «espacios ya golpeados por la reconversión». Además, también advirtió de que el cese de la actividad en estas térmicas supondría un recorte en los tráficos de El Musel del 25% y alertó de sus consecuencias, también, en el colectivo de transportistas. Sin embargo, en este aspecto, Sánchez solo «ha tomado nota», insistió por dos veces Fernández. «Es un asunto complejo y espero que el Gobierno tenga sensibilidad», zanjó el presidente regional.

La cita, en la Moncloa, se sitúa dentro de la ronda que está manteniendo Pedro Sánchez con los presidentes autonómicos. Antes que el asturiano ya pasaron por el palacio presidencial Quim Torra (Cataluña), Íñigo Urkullu (País Vasco), Alberto Núñez Feijoo (Galicia) y Susana Díaz (Andalucía), la única socialista hasta ahora.