El juez Llarena estudia qué paso dar tras el revés de la justicia alemana

Lo que Carles Puigdemont, ex presidente de la Generalitat catalana, celebraba el jueves, lo intenta reconducir el Tribunal Supremo tras el revés de la justicia alemana que esta semana ha decidido extraditar a Puigdemont sólo por malversación. La patata caliente está en manos del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que está esperando la traducción de los argumentos alemanes. El magistrado tiene ahora dos opciones: la primera, resignarse y aceptar la entrega e Pugidemont para juzgarlo sólo por malversación. Esto sería un agravio comparativo con el resto de acusados que sí serían juzgados por rebelión. La segunda, la que cobra más fuerza, es retirar la euroorden y permitir que Puigdemont circule libremente por Europa. Aunque podría reactivarla si el expresident abandona Alemania. Una vía paralela es que Llarena acuda al Tribunal de Justicia de la Unión Europea y plantee que la justicia alemana que no ha aplicado correctamente la orden de detención. Un recurso que dejaría en suspenso la extradición. Por su lado, los abogados de Puigdemont hacen su trabajo. Si al final el juez acepta un juicio sólo por malversación, recurrirán al Constitucional alemán para intentar evitarlo. Eso, retrasaría la entrega, como mínimo, 4 meses.-Redacción-