El líder socialista Adrián Barbón elude a Vox en un discurso plagado de apelaciones al diálogo

Urge el desbloqueo del Gobierno central y se compromete a anteponer siempre «los intereses del Principado»

A. M.OVIEDO.

Diálogo, diálogo y más diálogo. El discurso de Adrián Barbón estuvo plagado de apelaciones al consenso para sacar adelante los principales retos que afronta Asturias en materia de industria, demografía, financiación autonómica, área central e incluso reforma del Estatuto de Autonomía. Al margen del acuerdo de investidura, alcanzado con IU y encallado con Podemos, Barbón tendió ayer reiteradamente la mano a PP, Ciudadanos, Podemos, IU y Foro, excluyendo deliberadamente a Vox de cualquier negociación, para buscar soluciones a los principales desafíos que debe asumir el Principado. El exalcalde de Laviana presume siempre de llevar el diálogo como bandera y ayer no hizo más que insistir en ello.

Pero este afán por la negociación continua, dijo, debe superar las fronteras del Parlamento. Habló también de intensificar las relaciones con los ayuntamientos, ponerse a disposición de los sindicatos y empresarios y de la sociedad civil organizada para trabajar en favor de Asturias y, entre sus compromisos más inmediatos, está también sentarse con los presidentes de otras comunidades para abordar problemas comunes. Muchos de ellos, asumió, requieren de la intervención del Gobierno central, por lo que aprovechó su alegato para pedir que se facilite la gobernabilidad al PSOE y que se permita a Pedro Sánchez empezar a trabajar en cuestiones vitales para esta región como son el reto demográfico o el Estatuto de las Electrointensivas.

Barbón se mostró confiado en que con el PSOE en la Moncloa «los problemas de Asturias serán atendidos como merecen», pero también aprovechó para responder a quienes le afean que sea demasiado condescendiente con un Ejecutivo del mismo color político y precisó que «nunca» dejará de anteponer los intereses del Principado. «Ante todo, Asturias», subrayó el líder socialista.