Mercedes Fernández alerta del riesgo de «experimentos» en la candidatura del PP asturiano

Mercedes Fernández, ayer, en Gijón. / JORGE PETEIRO
Mercedes Fernández, ayer, en Gijón. / JORGE PETEIRO

El retraso en la confección de las listas alimenta la incertidumbre, aunque en la dirección regional se mantiene la tesis de que la presidenta repetirá como número uno

A. S. OVIEDO.

Cunde la incertidumbre en el seno del PP asturiano por el retraso en el diseño de la candidatura a las autonómicas de 2019. Mientras que el presidente nacional, Pablo Casado, 'bendijo' ayer al aspirante a la Presidencia de Aragón, en Asturias el asunto queda para enero, tal y como admitió la líder del partido en el Principado, Mercedes Fernández. En la dirección regional se mantiene la apuesta por la continuidad de Fernández como número uno, pero se admite que nada esta claro aún. Preguntada al respecto, la política gijonesa evitó ser explícita pero dio a entender que un cambio de última hora sería poco comprensible. «La situación no está para experimentos», anotó.

Esa incertidumbre se extiende como la pólvora por todas las fibras del partido. Los trabajos de confección de listas se ralentizaron en espera del resultado de las elecciones andaluzas y de momento nada se ha despejado. Se había apuntado a diciembre como fecha para anunciar los cabezas de cartel al Principado y los principales ayuntamientos, pero la propia Mercedes Fernández se refirió ayer a una conversación reciente con Casado en la que ambos acordaron resolver las cosas en enero, inmediatamente después de Reyes.

La falta de concreción tiene en vilo al partido. En la dirección regional se mantiene como la hipótesis más probable que la presidenta repita como número uno. Se esgrime tanto su cargo orgánico como su contundente victoria en el último congreso, que evidenciaría el apoyo de una mayoría de la organización a su figura. No obstante, se precisa que nada hay confirmado desde la sede nacional de Génova y que ello impide que se clarifique el escenario. La nueva dirección de Casado tiene otros ritmos y otras formas de actuar a las que tenía la anterior, con Rajoy y Cospedal al frente, con la que Mercedes Fernández mantenía un trato cercano y fluido, y ello favorece la indefinición actual.

En un acto en Gijón, Fernández evitó despejar las incógnitas, probablemente porque no está en disposición de hacerlo, pero de sus palabras se desprende que vería difícil de justificar que fuera descabalgada de la candidatura. «La situación no está para experimentos», dijo, «ni para gente que no conozca Asturias ni sepa de qué va esto». La experiencia, añadió, debe ser valorada como clave en un momento como el actual.

Pero la demora suscita un sinfín de comentarios y análisis internos. Hay quien apunta a un relevo pactado que permita a Fernández nombrar otro candidato de su confianza, o directamente que sea Madrid quien decida el nombre, aunque esta posibilidad, a escasos meses de unas elecciones, tiene pocos adeptos. Lo que parece claro es que en el diseño del conjunto de la lista la dirección nacional va a tener un mayor peso que en ocasiones anteriores, para acomodar perfiles que sean prioritarios para Casado. Habrá que ver cómo encaja eso con las pretensiones del PP asturiano y si supone un motivo de conflicto.

 

Fotos

Vídeos