Olas gigantes siembran el pánico en Garachico y Tacoronte.

El mar enfurecido ha arremetido contra los balcones de un bloque de pisos a pie de costa. El oleaje a llegado hasta la segunda planta arrancando las barandillas como si fueran de papel y rompiendo los cristales. En ese momento no había mucha gente en el bloque afectado que alberga apartamentos de veraneo, pero al menos una veintena de personas han tenido que ser desalojadas. Es el segundo episodio de fuerte oleaje en Tenerife después de lo de anoche en Garachico, donde las olas invadieron imparables el asfalto arrastrando todo lo que encontraron a su paso. La localidad está en alerta este fin de semana por olas de hasta seis metros.No es la primera vez que se inunda la avenida principal de Garachico, y algun vecino confiado se atrevía a acercarse a las vallas colocadas para impedir el paso con gesto desafiante. Pero lo que se vivió anoche no se ha vivido en los últimos 30 años. Los viandantes sorprendidos corrían para refugiarse. El agua también ha entrado en varios edificios. 39 vecinos han tenido que ser desalojados de dos bloques de viviendas. Ya de día, el agua se ha retirado dejando las calles próximas a la costa sembradas de escombros,árboles caídos y restos de mobliario urbano destrozado. Al menos el temporal por ahora ha amainado en Garachico.