Llamazares: «Veo que la Filología y la Sociología no son el fuerte de Pablo Casado»

La Academia de la Llingua acusa al PP de «falsear» la realidad del asturiano
El presidente del PP, Pablo Casado. / EFE

Los partidos de la izquierda se suman a las críticas al presidente popular, Pablo Casado, por afirmar que «nadie habla el bable en Asturias»

PALOMA LAMADRID OVIEDO.

Un profundo desconocimiento de la realidad lingüística de la región es lo que le achaca la Academia de la Llingua Asturiana al líder del PP, Pablo Casado, quien el pasado martes cargó contra los socialistas por «imponer el bable que nadie habla en Asturias». «¿Cómo es posible que el presidente de un partido tan importante para España como es el PP manifieste tal desconocimiento acerca de la realidad cultural asturiana?», cuestionó ayer el presidente de la academia, Xosé Antón González Riaño, en una carta. A su juicio, resulta evidente que «alguien, conscientemente, le ha transmitido una falsa información sobre la situación lingüística» en la comunidad.

Para rebatir la afirmación de Casado, González Riaño echó mano de datos históricos que avalan la raigambre de la llingua. Entre ellos, destacó que «el asturiano es hablado y entendido por una parte mayoritaria de la población y que, además, un 25% de los asturianos y asturianas lo sabe leer y escribir», según el tercer Estudio Sociolingüístico de Asturias, de 2017. En cuanto a la demanda de la oficialidad, es «abrumadora» entre los jóvenes, con un 86%, tal y como recoge otro estudio.

Además, González Riaño subrayó que el asturiano se estudia en los colegios desde 1984 y actualmente 24.000 alumnos cursan esta materia en Educación Primaria y Secundaria. «En fin, señor Casado, esta es la realidad sobre la que me gustaría profundizar con usted», apuntó, para, acto seguido, invitar al presidente del PP a visitar la Academia de la Llingua Asturiana. «Una propuesta sincera y abierta que busca que el PP entienda nuestra realidad lingüística y cultural y pueda, en su caso, sumarse al consenso mayoritario en torno a la política lingüística que Asturias necesita y demanda», concluyó González Riaño.

No fue el único que expresó su malestar por las declaraciones de Casado. El portavoz de Podemos en la Junta General, Enrique López, acusó al líder popular de «despreciar a Asturias porque debería saber que aquí hay muchos miles de asturianos que queremos que nuestra llingua materna sea oficial» para tener los mismos derechos que los castellanoparlantes. En este sentido, apuntó que «oficializar el asturiano no va contra nadie, es un derecho, y el propio partido que sustenta el Gobierno así lo ha reconocido en su último congreso».

Además de criticar «las faltas de respeto» de Casado, echó en cara al PP de Asturias «el tremendismo con el que actúa con el tema del asturiano». Actitudes que «no hacen ningún favor ni a la sociedad asturiana ni a los derechos lingüísticos de miles de personas que creemos que el asturiano merece un respeto y un reconocimiento». También se pronunció sobre este asunto el máximo dirigente de partido morado. A través de un tuit, Pablo Iglesias señaló que, aunque Casado no quiere verlo, «en Asturias #fálaseasturianu. Defender la riqueza cultural de nuestro país pasa por defender y proteger todas sus lenguas».

Precisamente esa etiqueta se convirtió en uno de los temas de conversación más comentados en Twitter. También afeó las palabras del presidente del PP el portavoz de IU en el Parlamento asturiano, Gaspar Llamazares. «Sabía que la Historia no era su fuerte. Veo que tampoco la Filología ni la Sociología. Las encuestas dicen lo contrario que él. Espero que no diga lo mismo en Galicia», señaló.

Sin consideración

Por su parte, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno del Principado, Guillermo Martínez, no quiso entrar en la polémica formada alrededor del comentario del político conservador. «Desconozco qué conocimientos tiene Pablo Casado en relación a la cooficialidad del asturiano, pero la postura del Gobierno de Asturias es muy conocida y esas declaraciones no la hacen variar para nada y no merecen ningún tipo de consideración ni comentario por nuestra parte», subrayó.