Los papeles de Felipe González recogieron las actitudes «cínicas» de Villa

Oviedo 1993. Foto colgada en la web de la Fundación Felipe González de un mitin del expresidente la capital asturiana. En la imagen está acompañado de Luis Martínez Noval y Villa. / MIGUEL POVEDANO
Oviedo 1993. Foto colgada en la web de la Fundación Felipe González de un mitin del expresidente la capital asturiana. En la imagen está acompañado de Luis Martínez Noval y Villa. / MIGUEL POVEDANO

«La UGT no se compromete a nada. No legitima la política del Gobierno», escribió el expresidente sobre la postura del sindicato ante la reforma laboral

D. F. GIJÓN.

Asturias también formó parte de las reflexiones de Felipe González que, desde ayer, pueden consultarse en la web de su fundación. Tanto en imágenes como en manuscritos, las referencias a la región o a compañeros de partido del Principado aparecen en varias ocasiones.

Una de las más llamativas es una serie de reflexiones que el expresidente del Gobierno iba escribiendo en un cuaderno durante una reunión de la ejecutiva federal del PSOE, celebrada el 7 de octubre de 1987. En ella, la concertación social fueron uno de los temas centrales a tratar. Hay que ponerse en el contexto de aquellos, en la que el Gobierno y los sindicatos no pasaban por sus mejores momentos. Especialmente con la UGT, muy crítica con la política económica socialista y laboral. El paro y los cambios en los contratos, especialmente en los de los jóvenes, desembocaron en una huelga general al año siguiente, el 14 de diciembre de 1988.

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Aquel octubre de 1987, en la ejecutiva del PSOE se comenzaba a hablar de la reforma laboral. Felipe González iba anotando un resumen de los intervinientes -Corcuera, Guerra, Galeote, Chaves...- y entre ellos estaba el entonces líder del SOMA-Fitag-UGT, José Ángel Fernández Villa. De él escribe el expresidente que «opina que tenemos que dar algunos pasos hacia adelante» y, luego, bajo el epígrafe «Reflexión», incide el entonces secretario general del PSOE: «La UGT no se compromete a nada. No legitima la política del Gobierno».

Felipe González, como se desprende del documento, no se fiaba en demasía del líder del sindicato minero asturiano, más próximo a la línea del entonces vicesecretario general del partido, Alfonso Guerra. En una segunda intervención de Villa en el citado comité federal, después de que Txiki Benegas concluyera en la necesidad de ganarse a la opinión pública en el tema de los cambios laborales, el exsecretario general del SOMA habla, según escribió González entonces, de «su experiencia personal». No le gustó a González, que a continuación, prosigue en su manuscrito, lamenta las «actitudes cínicas» que aprecia en el exsindicalista.

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