Los partidos competirán por el diputado más caro de la historia de la democracia en Asturias

Los partidos competirán por el diputado más caro de la historia de la democracia en Asturias

La región, que pierde su octavo escaño, es la comunidad que más redujo su peso en el parlamento al pasar de 10 a 7 representantes

LAURA CASTRO / S. FERRERÍA

Conseguir un diputado en Asturias en las próximas elecciones generales va a estar más caro que nunca. Con la pérdida de otro escaño, el tercero en la historia de la democracia en la región, harán falta en torno a 85.700 votos -de un censo electoral de 853.026 personas- para sumar un representante en el Congreso. En cambio, en el último proceso electoral de 2016, Ciudadanos obtuvo uno con 74.370 votantes. Además, en los comicios del próximo 28 de abril la 'tarta' electoral se repartirá entre más comensales por la irrupción de Vox, una formación que según los cálculos de expertos consultados por este diario podría llevarse alrededor de un 10% de los votos.

La causa de esta reducción del peso del Principado en la Cámara Baja no tiene más motivo que la acusada sangría demográfica. Desde los primeros comicios democráticos de 1977 hasta la actualidad, la región ha recortado notablemente su población. Es más, hoy hay 73.807 habitantes menos que entonces. A lo largo de estos 42 años, el peso de Asturias en el Parlamento español ha caído un 30%, al pasar de diez diputados siete. Así las cosas, en 1977 el Principado contaba con diez escaños y perdió el primero de ellos en menos de una década. El segundo se restó en 2004 y ahora, con tres diputados menos en total, el Principado se convierte en la comunidad que más ha visto reducido su número de representantes en el Congreso.

El Principado perdió 73.807 habitantes desde las primeras elecciones de 1977

Este pronunciado descenso tiene una implicación directa en el Parlamento español, pues el reparto de escaños depende de la población oficial en el momento de la convocatoria electoral. Así las cosas, de los 350 sillones que integran la Cámara Baja, 102 se distribuyen de manera fija -a cada provincia le corresponde un mínimo inicial de dos diputados y a Ceuta y Melilla uno a cada una- y los 248 son de asignación periódica, es decir, se distribuyen tomando como referencia la población de cada territorio y pueden variar de una convocatoria a otra.

En este caso, Asturias no será la única provincia que pierda fuerza en el Congreso este año. Valencia también se quedará con un escaño menos que en 2016. No obstante, había ganado uno el año antes, por lo que retoma su anterior representación parlamentaria con 15 diputados. En la otra cara de la moneda, en cambio, están las provincias de Madrid y Barcelona que ganan un representante más cada una. La primera marca el máximo histórico de escaños de una provincia en la historia democrática de España, con 37, y la segunda recupera los que tuvo en 1989 y 1993, con 32.

Una previsión cumplida

A los partidos políticos de la región no les pilló por sorpresa la pérdida de otro diputado. Ni siquiera al Gobierno del Principado que se limitó a calificarlo, en palabras del consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, como una «mala noticia» y a asegurar que la sangría demográfica «está en la agenda pública y en la acción del Gobierno».

En términos similares se expresó Adrián Barbón, secretario general de la FSA y candidato socialista a la presidencia del Principado, quien aseguró que «sin duda es una mala noticia, pero es un fenómeno que ha pasado históricamente». Aunque reconoció, no obstante, que mientras la población en Asturias permanece «estanca», en otros territorios se ha incrementado mucho.

Más

Desde el PP, en cambio, lamentaron que la región «solo encabeza ya las listas negativas» y cargaron contra los socialistas por llevar «casi 40 años empequeñeciendo» Asturias. Así lo afirmó Luis Venta, secretario general del partido, quien remarcó que «perder un diputado es perder una voz para defender los intereses» de los asturianos. Foro siguió la argumentación de sus compañeros de coalición en las generales de 2016 al asegurar que esta situación es «fruto» de las «malas» políticas del PSOE en el Ejecutivo autonómico. «Se debería haber intuido, pero no se le puso freno», sentenció la candidata de Foro al Principado, Carmen Moriyón.

Lo importante, no obstante, no es solo el número de diputados, según señalaron fuentes de IU. «El peso de Asturias con ocho diputados era incluso menor por tener unos representantes sumisos ante sus compañeros nacionales», criticaron.

Por su parte, Segundo González, diputado de Unidos Podemos, llamó a «empoderarse como sociedad» para «regenerar» la política asturiana y salir del «creciente aislamiento».

Síguenos en: