Barbón fija como prioridad un arancel ambiental y promete la oficialidad del asturiano

Adrián Barbón, hoy, en el debate de investidura/PABLO LORENZANA
Adrián Barbón, hoy, en el debate de investidura / PABLO LORENZANA

El candidato socialista apela a la «responsabilidad» de Podemos y tiende la mano a todas las fuerzas, salvo a Vox

Adrián Barbón, único candidato a la Presidencia del Principado, finalizó su discurso de investidura como lo comenzó, apelando al diálogo. Arrancó haciendo un llamamiento a la «responsabilidad» de Podemos Asturias para alcanzar acuerdos «progresistas y de izquierdas» en el Principado y cerró su alocución urgiendo el desbloqueo del Gobierno central porque, advirtió, «muchos de nuestros problemas requieren que haya pronto un Gobierno nacional». Por el medio, en una comparecencia que se prolongó una hora casi exacta, llevó a cabo una amplia enumeración de sus compromisos para abordar los retos actuales de Asturias y realizó continuas apelaciones al entendimiento con el resto de las fuerzas -citando deliberadamente a todas a excepción de Vox- pero también con los ayuntamientos, agentes sociales, los empresarios, la Universidad y la sociedad civil, en general.

El secretario general de la Federación Socialista de Asturias fijó como prioridad la búsqueda de un consenso para demandar ante la UE la aplicación del arancel ambiental que acabe con la desventaja de las empresas europeas para lo que, asumió, es necesario adoptar un «amplio» acuerdo político y social. Se comprometió también a demandar ante el futuro Gobierno central la aprobación urgente del Estatuto de las Industrias Electrointensivas y citó expresamente el drama que sufre la plantilla de Alcoa. Y, si bien prometió «lealtad institucional» al futuro Ejecutivo central, advirtió «por si queda algún punto de inquietud» que «nunca dejaré de anteponer los intereses del Principado. Ante todo, Asturias».

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En su lista de prioridades, el líder socialista se comprometió a abordar cuestiones como la transición energética y la conclusión de las grandes infraestructuras, para lo que anunció su intención de abrir el diálogo con otras comunidades para defender planteamientos comunes ante el futuro de la industria y otras cuestiones como el reto demográfico y la financiación autonómica. Destacó también su compromiso con el «municipalismo» y avanzó que su primera visita institucional será al concejo más pequeño de Asturias, Yernes y Tameza. Abogó por luchar contra el despoblamiento en estas áreas manteniendo las escuelas rurales y extendiendo la red de cero a tres años, pero también aplicando estímulos fiscales y eliminando la brecha digital.

Barbón, quien hizo referencia en varias ocasiones al legado de Javier Fernández, no eludió el debate en torno a la reforma del Estatuto para incluir un modelo propio de oficialidad del asturiano. De hecho, utilizó el asturiano para comprometerse con la oficialidad de esta lengua y reprochar al PP su «fobia autóctona», «nun conozo nenguna otra comunidá onde la derecha refugue de la so llingua», apuntó para citar a continuación de forma expresa el caso de Galicia. Un gesto, el de hablar en asturiano, que fue aplaudido posteriormente por IU.

El candidato socialista también hizo un repaso pormenorizado de sus compromisos en clave social, mucho de ellos recogidos en el acuerdo de investidura suscrito con Izquierda Unida que esta tarde ratificarán los órganos de la FSA, pero insuficiente para ser investido mañana viernes en primera votación. Habló en este sentido de duplicar el número de plazas de cero a tres años, reducir el 25% las tasas universitarias, recortar los tiempos de espera en la sanidad pública, garantizar un dentista de cabecera a todos los menores de 16 años y desarrollar plenamente la Ley de Muerte Digna. Sin el apoyo de Podemos, por ahora en el aire, la investidura de Adrián Barbón no será una realidad hasta el próximo lunes, en segunda votación, cuando basta con la mayoría simple. La formación morada tiene esta tarde reunión del Consejo Ciudadano Autonómico para decidir su voto.