FSA, Podemos e IU se emplazan a trasladar a Asturias el pacto de la izquierda en Madrid

El portavoz de Podemos, Enrique López, pasa por delante de Javier Fernández, Guillermo Martínez y Dolores Carcedo, al término de su intervención en el pleno institucional del Día de Asturias del pasado jueves. / EFE / CEREIJIDO
El portavoz de Podemos, Enrique López, pasa por delante de Javier Fernández, Guillermo Martínez y Dolores Carcedo, al término de su intervención en el pleno institucional del Día de Asturias del pasado jueves. / EFE / CEREIJIDO

El acuerdo de Sánchez e Iglesias mete presión a los partidos para aprobar los presupuestos, pero las llamadas al diálogo se topan con la gratuidad del 0 a 3 y los impuestos

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

El principio de acuerdo alcanzado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que debería plasmarse en los presupuestos estatales de 2019 y servir como guía para lo que resta de legislatura mete presión a la izquierda asturiana, mucho más distanciada y, por tanto, lejos aún de un entendimiento que propicie la aprobación de las cuentas regionales del próximo año. Tanto la Federación Socialista Asturiana como Podemos e IU se emplazaron ayer a trasladar a la comunidad el consenso amarrado en Madrid, aunque las diferencias entre las partes son todavía muy profundas en asuntos como la gratuidad de la red de escuelas de 0 a 3 años y, probablemente, los impuestos.

La semilla del acuerdo sembrada por Sánchez e Iglesias en la Moncloa y llamada a tener su concreción en el documento presupuestario estatal condiciona enormemente la realidad política asturiana, justo a las puertas de que comiencen las conversaciones para intentar sacar adelante las cuentas regionales. Mientras que en Madrid la vinculación entre el PSOE y Podemos crece, en el Principado la desconfianza se mantiene. Después de tres años de legislatura, la relación entre ambas fuerzas parece más seca que nunca. La situación es paradójica, pero los matices de la vida política asturiana tienen mucho que ver. Sea como sea, lo cierto es que los acontecimientos estatales ponen a los dos partidos ante la tesitura de explicar por qué sus direcciones nacionales son capaces de limar asperezas mientras que aquí la tensión sube.

Con todo, los emplazamientos a la negociación surgen de todas partes. «Es necesario que las tres fuerzas de la izquierda dialoguemos y pactemos y la senda que marca Madrid es el mejor ejemplo de cuál debe ser el camino», apuntan fuentes de la FSA. El diálogo para aprobar los presupuestos, apostillan estas fuentes, debe estar exento de «líneas rojas», en referencia a la expresión utilizada por Podemos a la hora de referirse a sus grandes prioridades.

El choque tiene que ver, principalmente, con la gratuidad de las escuelas de 0 a 3 años, que Podemos considera «irrenunciable» y que el PSOE ve «inviable», un argumento que ayer reiteró por enésima vez el consejero de Educación, Genaro Alonso. El portavoz de Podemos, Enrique López, ve «poco convincentes» las explicaciones de los socialistas, y sospecha que la negativa a aplicar esta medida esconde en realidad un «veto» del PSOE y del Gobierno a «cualquier pacto» con el partido morado.

López pone en duda que el aterrizaje de Adrián Barbón en la secretaría general de la FSA haya supuesto algún tipo de cambio en la dirección política del partido, y pide que «impere la cordura» para favorecer un acuerdo en torno al 0 a 3 que desencalle el actual bloqueo. «Hay tiempo y fórmulas y estamos viendo que en Madrid hay espacio para el entendimiento», razona el portavoz, que reclama a los socialistas «voluntad y disposición» a pactar con Podemos.

El conflicto de PSOE y Podemos da la oportunidad a IU de jugar la baza de opción política que busca un punto intermedio de acuerdo. Con ese fin, y con el pacto de Madrid como argumento, la coalición, por boca de su coordinador, Ramón Argüelles, y de su portavoz, Gaspar Llamazares, reclamó ayer la convocatoria de una reunión a tres bandas para la próxima semana, «con la presencia de los líderes de las organizaciones políticas», que permita sentar las bases de un primer acercamiento presupuestario.

La propuesta de Izquierda Unida toma como guía las bases del consenso entre Sánchez e Iglesias y abunda en una propuesta, la subida de impuestos a «quien más ingresos tiene», no exenta de debate. Ese planteamiento bien puede ser compartido por Podemos, que ya lo defendió en anteriores negociaciones presupuestarias aunque ahora su prioridad es el 0 a 3, pero es una cuestión sensible para un PSOE que en Asturias escucha a diario el mensaje de la derecha de que el Principado se ha convertido en un «infierno fiscal».

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