El Principado sufragará la exhumación de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo

El Principado sufragará la exhumación de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo
Diputados y miembros de colectivos de defensa de la memoria histórica, frente a la Junta. / PABLO LORENZANA

La Ley de Memoria Democrática impulsará la creación de un banco de ADN para familiares de desaparecidos y cambios en el currículo educativo

ÓSCAR PANDIELLO

Asturias cuenta desde ayer con su propia ley de memoria histórica. La Junta General aprobó la Ley de Memoria Democrática, un texto complementario a la legislación estatal y que obliga a la Administración regional, entre otros asuntos, a sufragar los gastos de exhumación de los restos enterrados en fosas comunes de la época de la Guerra Civil y la dictadura franquista. El texto, aprobado con los votos a favor de PSOE, IU, Podemos y Ciudadanos, contó con la fuerte oposición del PP y Foro, que consideran la ley como una norma de «pensamiento único, sectaria y que pretende reescribir la historia».

La nueva normativa reconoce a los ciudadanos el derecho a localizar a las personas desaparecidas en Asturias y atribuye al Principado la obligación de tomar las «medidas necesarias» para hacerlo y asumir los gastos derivados de la identificación y exhumación de los cadáveres. También tendrá que trasladar a la autoridad judicial las pruebas de los posibles delitos cometidos.

Los terrenos que ocupan las fosas, además, tendrán consideración de fines de utilidad pública o interés social para permitir su ocupación temporal durante dos años. En el caso de que sean de titularidad privada, se buscará llegar a un acuerdo con sus propietarios. En caso de no alcanzarse, se procederá a su expropiación. El régimen sancionador de la nueva ley considera infracción muy grave -con multa de entre 10.000 y 150.000 euros- la construcción o remoción de terrenos sin autorización donde haya certeza de la existencia de desaparecidos; las excavaciones sin autorización; la destrucción de zonas ya incluidas en el mapa de fosas o de aquellas que constituyeran un hallazgo desconocido hasta la fecha.

Otras de las iniciativas contempladas en la nueva normativa son la creación de un banco de ADN para facilitar el reconocimiento de los desaparecidos o la potenciación de conocimientos relacionados con la memoria histórico en los currículos de la ESO y el Bachiller.

Aplausos en la tribuna

La aprobación de la ley, muy aplaudida por los numerosos asistentes a a la tribuna de invitados del Pleno, causó una notable fractura entre los distintos partidos. En este sentido, la diputada de Podemos, Rosa Espiño, defendió la necesidad de su aprobación antes de la disolución de la Cámara. «Las víctimas y las fosas no pueden esperar por el capricho de las legislaturas. Esperábamos un texto más valiente, pero no queríamos un pacto del olvido», aseveró. Para la diputada de IU, Concha Masa, el texto «es necesario y tenemos que sentirnos orgullosos de él. Tiene amplio consenso y satisfará a muchas personas», defendió.

Marcos Gutiérrez Escandón, del PSOE, defendió la nueva ley como una «obligación cívica de los partidos asturianos», por lo que aprobación es una «buena noticia». Diana Sánchez, de Ciudadanos, valoró positivamente el clima de consenso al que se llegó durante la redacción de la ley, aunque criticó algunos aspectos, como la creación del Instituto Asturiano de Memoria Democrática.

El portavoz de Foro, Pedro Leal, fue el diputado más crítico con la nueva ley, a la que se refirió como la de «desmemoria democrática», asegurando que supone «la antesala de la próxima ley de memoria de pensamiento único». Para el popular Rafael Alonso se trata también de una ley «innecesaria e ideológica» porque «no aporta nada y solo va dirigida a una parte de la sociedad».

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