Mi pueblo está en fiesta

Cae la noche y el pueblo de la localidad toledana de Seseña se viene arriba. Arrancan las fiesta patronales y, oído el pregón, se recorre el pueblo cantando  y  bailando   al frenético  ritmo de la charanga. Las peñas, unas 40, son el alma de la fiesta. Y la sienten con orgullo. No hay seseñero estos días que permanezca en casa. La vida está en  la calle. En la plaza se corre y se recorta al toro bravo con sustos incluídos. Los niños son los reyes en la feria. Y como colofón,  baile en la verbena hasta que el cuerpo aguante.