PP y Cs se niegan a auxiliar al líder del PSOE aunque el precio sean nuevas elecciones

El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea./efe
El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea. / efe

Advierten a Sánchez de que será el único responsable si fracasa la investidura por no conseguir los apoyos

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

PP y Ciudadanos mantienen que si hay que repetir las elecciones generales, que se repitan, pero de ninguna manera van a facilitar la investidura a Pedro Sánchez para evitarlo. Los secretarios generales de ambos partidos transmitieron este lunes ese mensaje en respuesta a las apelaciones a «la responsabilidad» del propio candidato socialistas y de dirigentes del PSOE.

El popular Teodoro García-Egea apuntó que «ni por activa ni por pasiva» su partido va a facilitar que Sánchez revalide su mandato en la Moncloa y exigió al líder socialista que «se abstenga de presionar» al PP. Un par de horas antes, el presidente del Gobierno había pedido la abstención a los que «se dan muchos golpes en el pecho» y se consideran «partidos de Estado y constitucionalistas». Con su colaboración, añadió Sánchez, su Gobierno no dependería de los independentistas. Pero el argumento no cuajó.

El secretario general del PP señaló que «la responsabilidad» de conseguir la investidura es del candidato designado por el Rey, y no hay que buscarla en los partidos de la oposición. Si no hay investidura, el líder del PSOE será «el único culplable», sentenció.

Esta teoría, añadió, es la que defendió el propio Sánchez hace tres años, cuando se opuso una y otra vez a facilitar la investidura de Rajoy, una postura que fracturó al PSOE y le costo el puesto de secretario general. Además, prosiguió García-Egea, quien ha logrado llegar a la Moncloa con una moción de censura no tiene legitimidad para pedir la colaboración del partido al que arrebató el poder.

El número dos de los populares subrayó que esta posición contraria a la abstención no tiene voces críticas dentro del partido. El PP, dijo, no es una fuerza «bisagra» y «todos están de acuerdo en votar que no». Algún dirigente y exdirigente, ninguno de primera línea, ha esbozado la conveniencia de facilitar el camino a Sánchez, pero sus palabras se las ha llevado el viento.

El PP, aseguró el secretario general, no va a «regalar» su apoyo ningún escenario, ni siquiera ante una repetición de las elecciones generales. Una contingencia para la que en su partido, por cierto, «están preparados».

«Peleas por las sillas»

Si la negativa del PP fue sin contemplaciones, la de Ciudadanos fue de parecido tenor. José Manuel Villegas garantizó que su partido nunca secundará al 'sanchismo'. Lo que tiene que hacer es negociar y acordar con sus «socios preferentes» y dejarse de «personalismos» y «peleas por las sillas».

El secretario general de los liberales subrayó que Sánchez se equivocará si busca aliados entre las fuerzas constitucionales, al menos su partido. El candidato es él y debería dejar de perder el tiempo con «rondas de consultas» con fuerzas distintas Unidas Podemos y los nacionalistas y los independentistas. Aunque es llamativo, añadió, que en estos dos meses y medio desde las generales el secretario general del PSOE no haya conseguido «ni un apoyo más» a sus 123 diputados.

Villegas aseguró que su partido no contempla ningún escenario para cambiar su negativa, ni siquiera si hay riesgo de una repetición de las elecciones generales el 10 de noviembre.

Populares y liberales señalan que los aliados naturales del PSOE son los nacionalistas y Podemos

Albert Rivera, todavía sin agenda pública desde que sufrió la gastroenteritis que le llevó el pasado jueves a ingresar en un hospital (hoy ni siquiera presidió la reunión de la dirección de su partido), ha reconocido haber recibido presiones para apoyar a Sánchez desde el mundo financiero y empresarial, pero asegura haberlas rechazado.

Ciudadanos tiene difícil dar un giro en su negativa porque pretende ser visualizado como el principal partido de la oposición a un Gobierno socialista porque si bien el PP cuenta con más escaños en el Congreso, nueve más, considera que el liderazgo opositor es una cuestión de actitud más que del número de diputados.