Sánchez eleva el tono y ve con preocupación que el terrorismo se instale en Cataluña

Pedro Sánchez, en un acto del PSOE en Valencia. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas

El presidente en funciones remarca sus distancias con el secesionismo y sus rivales le acusan de hacer electoralismo

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Sánchez ya está en campaña electoral, aunque no empiece oficialmente hasta el 1 de noviembre. Es el único candidato a la Presidencia del Gobierno que, desde hace días, celebra un acto de partido o un mitin por jornada, aupado por las posibilidades que le ofrece el cargo para recorrer España con la excusa de algún acto institucional organizado 'ex profeso'. Con cada intervención, sus distancias con el independentismo catalán se agrandan y su mensaje hacia la Generalitat se endurece. El líder del PSOE llegó a afirmar este jueves que le preocupa que en Cataluña pueda establecerse el terrorismo y cargó contra los que, como el presidente Quim Torra, «banalizan» los indicios de violencia como los que se desprenden de la investigación contra los miembros de los CDR detenidos la semana pasada.

Sus rivales sostienen que en esta actitud del jefe del Ejecutivo en funciones hay mucho de teatralización. El portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, lo acusó este jueves de «disfrazarse» de hombre de Estado y recordó que los socialistas gobiernan la Diputación de Barcelona junto a JxCat. Pablo Iglesias dijo en RNE que ahora blande el 155 como «fuegos artificiales» porque ha decidido «salir a la caza» del votante de Ciudadanos. «Esto no se resuelve con eslóganes, ni compitiendo con Rivera, Casado o Abascal por ver quien es más duro. Se resuelve con diálogo», defendió.

Sánchez, sin embargo, sostiene que su posición no ha cambiado. «Siempre hemos dicho: ley y diálogo. No puede haber diálogo fuera de la ley», adujo en una entrevista en el portal Nius.

«No creo -replicó además al líder de Podemos- que la aplicación de un artículo u otro de la Constitución dé votos; el PP y Ciudadanos insistieron con la aplicación de un 155 indefinido antes del 28-A y tuvieron el resultado que tuvieron», dijo. En realidad, los socialistas reconocen abiertamente que el próximo 10 de noviembre aspiran a recoger el voto de quienes puedan estar desencantados con la actitud del partido de Albert Rivera tras las elecciones de abril, pero también justifican su discurso por el contexto político actual.

Actuación preventiva

En Ferraz recuerdan que la sentencia sobre el 'procés' se espera para esta primera quincena de octubre y que desde el independentismo se lleva amenazando desde hace semanas con la desobediencia civil e institucional como respuesta. Frente a ese escenario, dicen, el Gobierno tiene que ser previsor. Sánchez subrayó hoy que, de momento, no hay razones para pensar en aplicar medidas excepcionales y puso en valor el hecho de que en el aniversario del referéndum ilegal del 1 de octubre, este martes, no se registrara «ningún tipo de tensión más allá de casos marginales». También hizo hincapié, un día más, en que hasta ahora la colaboración con los Mossos d'Esquadra está siendo «positiva» y diferenció entre la relación con Torra, con quien dijo que no habla desde hace mucho tiempo, y otros miembros de la Generalitat, con los que aseguró que existe una colaboración «bastante buena». Pero remarcó que su obligación es anticiparse a todos los escenarios e insistió: «Tanto el 155 como la Ley de Seguridad Nacional se podrían aplicar».

En ese mismo contexto preventivo sitúan en el PSOE la afirmación de Sánchez de que le preocupa que pueda acabar habiendo terrorismo en Cataluña. En el Ministerio del Interior señalan que los detenidos hace unos días por orden del juez Manuel García-Castellón -y que, según la Fiscalía de la Audiencia Nacional, almacenaban material para elaborar explosivos y atentar en las próximas semanas- estaban relativamente desorganizados y que, por ahora, no hay más elementos inquietantes en ese sentido. Pero también apuntan que en determinadas situaciones de tensión nunca pueden descartarse derivadas imprevistas y no restan importancia a los planes de los nueve investigados.

En todo caso, más allá de las circunstancias específicas del momento, es cierto que el discurso del líder del PSOE respecto a Cataluña ha cambiado. Su propuesta de una reforma de la Constitución para profundizar en los aspectos federales del modelo autonómico ya no aflora nunca en sus intervenciones. Este jueves, en la entrevista en Nius evitó decir que considera que España es «plurinacional», algo de lo que hizo bandera en su campaña para recuperar la secretaria general del PSOE y que le dio el apoyo masivo del PSC. Y algo más: situó a su partido entre los partidarios del 'statu quo' en Cataluña frente a quienes quieren la independencia, una recentralización de competencias o una mayor descentralización.

El tiempo dirá si esa es solo una posición coyuntural o si implica un movimiento más profundo. Lo cierto es que hasta hace poco, los socialistas abogaban también por una nueva reforma del Estatuto de Cataluña de la que ahora no hablan.

El presidente defiende el pago a las autonomías antes del 10-N

M. E. A.

Pedro Sánchez cumplirá su anuncio y Hacienda abonará antes del 10 de noviembre a las comunidades autónomas los 4.500 millones que Hacienda les adeuda por las entregas a cuenta de la recaudación del IRPF. «Es importante que tengan el dinero que les corresponde y que el bloqueo no afecte a otras instituciones», arguyó ayer el presidente del Gobierno en una entrevista al diario digital Nius.

El Ministerio que dirige María Jesús Montero llevaba meses buscando un resquicio legal ante la imposibilidad, según la Abogacía del Estado, de que un Ejecutivo en funciones y sin presupuestos liberara esos fondos. En agosto, la Generalitat anunció que llevaría al Estado a los tribunales por el impago de los anticipos del sistema de financiación. El Gobierno catalán acusó al central de estar «reteniendo» de forma «irregular» 1.317 millones, que debería haber ya ingresado a las arcas autonómicas.

Montero se escudó entonces en un informe de los servicios jurídicos que impedía al Gobierno actuar en este asunto para no condicionar la acción de un futuro gobierno. Hacienda argumenta ahora que hay comunidades autónomas que necesitan urgentemente esa aportación y que esa decisión al tener que pasar por las urnas el 10 de noviembre el desembolso no afectará al próximo Ejecutivo, ya que este no se constituirá hasta ya comenzado 2020, que es un nuevo ejercicio. «El Gobierno asume su responsabilidad de actualizar las entregas y buscar el mecanismo para poder hacerlo posible», remarcó Sánchez.

Las actualizaciones de las entregas a cuenta se aprobarían en Consejo de Ministros mediante un decreto ley, pero antes necesitaría el visto bueno de la Abogacía del Estado a esta medida. El procedimiento exige que, posteriormente, el decreto sea convalidado por la Diputación Permanente del Congreso.