Así ha sido el paseo de Sánchez y Torra por la fuente de Antonio Machado en Moncloa

La reunión de Pedro Sánchez y Quim Torra ha respondido al guión para intentar crear un clima de distensión. El presidente del Gobierno espera al de la Generalitat a las puertas de Moncloa. Apretón de manos y sonrisas que repiten ya dentro del edificio. Intercambio educado de regalos y más sonrisas. Porque esa era una de las primeras incógnitas. El tono del encuentro. Y la expectación ha ido creciendo a medida que la reunión se ha ido alargando. Han tenido tiempo incluso de dar un paseo por los jardines de Moncloa. Ha sido Torra el que ha pedido a Pedro Sánchez que le enseñara la famosa fuente de Antonio Machado, donde el poeta se reunía a escondidas con su última amante. Se ha interpretado por algunos analistas como un gesto de distensión por parte del presidente de la Generalitat hacia el Gobierno de España, porque hasta el poeta sufrió críticas desde el ala más radical del independentismo catalán cuando el Ayuntamiento de Sabadell encargó un informe que recomendaba cambiar el nombre de la plaza que hay en aquella localidad catalana en honor al poeta por, decía el documento, "españolista y anticatalanista", pero el alcalde de la localidad se negó a cambiarlo. -Redacción-