Torra no logra apartar a los jueces que le juzgarán

Torra no logra apartar a los jueces que le juzgarán

El presidente de la Generalitat se niega a traducir al castellano un recurso presentado ante la Junta Electoral por el contencioso de los lazo amarillos

CRISTIAN REINOBarcelona

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha rechazado este viernes la recusación que pretendía Quim Torra de dos de los tres jueces que le juzgarán a partir del 18 de noviembre por un delito de desobediencia por no retirar a tiempo la pancarta a favor de los presos y con el lazo amarillo de la fachada del Palau de la Generalitat en el mes de abril pasado.

Quim Torra trató de apartar al presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, y a la jueza Mercedes Armas, por su «absoluta falta de imparcialidad», según el recurso presentado por los letrados del líder nacionalista. El presidente de la Generalitat alegó que Barrientos, que presidirá el tribunal que le juzgará, «se había pronunciado pública y publicadamente sobre aspectos que son esenciales dentro de lo que será el debate fáctico y jurídico del presente procedimiento«.

En un auto dado a conocer esta tarde, el TSJC razona su decisión de desestimar la recusación en que ninguno de los comportamientos públicos, manifestaciones y resoluciones de Barrientos revelan «una pérdida de imparcialidad objetiva o subjetiva por su parte, sea por razón de ostentar un interés en la causa o de profesar una enemistad manifiesta hacia el acusado». Las declaraciones las hizo en su condición de presidente del TSJC, según el tribunal, y «en ejercicio de la innegable libertad de expresión que le corresponde, acrecentada por el rol institucional inherente a ese cargo», concluye el alto tribunal catalán.

Torra recordó en su recurso que Barrientos abandonó un acto en el Colegio de Abogados de Barcelona después que el presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent, hablara de «presos políticos», lo que le invalida a su entender para juzgar esta causa en la que subyace la polémica por los lazos amarillos. El TSJC cree en cambio que la anécdota no guarda relación con el objeto del litigio. El presidente de la Generalitat se sentará en el banquillo acusado de desobediencia y se enfrenta a una pena de 18 meses de inhabilitación por no acatar a tiempo una orden de la Junta Electoral.

Segunda batalla judicial

Torra tiene una segunda batalla judicial a cuenta de los lazos amarillos. El pleito por el que será juzgado hace referencia a las pasadas elecciones generales, del mes de abril. Hace una semana, el jefe del Ejecutivo catalán tenía un ultimátum de la Junta Electoral para retirar toda la simbología soberanista de los edificios de la Generalitat. Acató la orden a tiempo pero al mismo tiempo presentó un recurso de reposición ante el organismo electoral.

La Junta Electoral le pidió en un escrito formal, enviado el pasado miércoles, que tenía que remitir el recurso de nuevo en castellano y no en catalán antes de este viernes y, si no lo hacía, constaría como no entregado. Torra se ha negado a traducir el recurso y en lugar de enviar el mismo recurso traducido al catalán ha trasladado alegaciones en defensa del uso del catalán, ya que a su juicio le amparan el Estatuto de Autonomía de Cataluña y la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, ratificada por España.