La unidad política en favor de la industria asturiana marca el inicio de la legislatura

La unidad política en favor de la industria asturiana marca el inicio de la legislatura

Salvo Podemos, el más crítico con la voluntad socialista, los partidos abogan por unir fuerzas para defender los intereses del sector

ANA MORIYÓNOVIEDO.

Las debilidades de la industria asturiana como consecuencia de los elevados costes energéticos, la competencia desleal de quienes producen en otros países con menos restricciones medioambientales y los efectos de la transición energética preocupan, y mucho, en esta región. La situación de emergencia es tal que hoy y mañana copará en gran medida el primer pleno con contenido político que se celebra esta legislatura en el Parlamento asturiano. Las fuerzas de la oposición llevan a la Cámara una batería de cuestiones en relación a la política industrial del Principado y sus gestiones ante el Ejecutivo de Pedro Sánchez en esta materia. El debate está garantizado, si bien todos los grupos parlamentarios coinciden en que para resolver los problemas que afectan a las empresas asturianas debe impulsarse desde el Principado un frente común.

El propio presidente del Gobierno regional, Adrián Barbón, manifestó su deseo en el pleno de investidura de alcanzar grandes consensos en la Junta para abordar los retos a los que se enfrenta esta región y, concretamente, anunció entonces que buscaría el apoyo de todos los grupos para demandar ante la UE la aplicación del arancel ambiental. El guante se lo recogieron en aquel pleno todas las formaciones. Hoy, casi tres meses después, la mayoría de los partidos mantienen la mano tendida, si bien algunos empiezan a recriminar al líder socialista la demora que acumula aquel ofrecimiento. Podemos, incluso, se desmarca de este frente común al entender que «tras una década de destrucción planificada de empleo» en la industria asturiana «el único acuerdo que parece haber es el de la inoperancia», denuncia su portavoz en la Junta, Lorena Gil.

Los demás grupos, con o sin tirón de orejas al Ejecutivo socialistas, muestran su voluntad de participar en el frente común político. «La situación de emergencia de nuestra industria así lo reclama», sostiene la portavoz del PP en la Junta, Teresa Mallada, quien asegura que el PP sigue dispuesto a trabajar en esa línea pese a que durante estas últimas semanas «hemos obtenido la callada por respuesta» por parte del PSOE. «Debemos de ser capaces de tener una voz alta y clara en Madrid para defender a nuestra industria», completa.

En la misma línea, la diputada de Ciudadanos Susana Fernández lamenta que la iniciativa de unir fuerzas llegue «demasiado tarde», si bien desde la formación naranja se comprometen a «estar siempre al lado de quienes propongan una estrategia para afrontar las dificultades con visión de Estado, con innovación y talento». Ángela Vallina, de IU, ve «indispensable» que se abandonen los intereses partidistas «para ser capaces de defender aquí, en Madrid y sobre todo en Bruselas» asuntos cruciales para Asturias.

Adrián Pumares advierte de que Foro viene defendiendo la necesidad de crear un frente común desde su fundación. No obstante, entiende que es el presidente del Principado el primero que debe «anteponer los intereses de Asturias a los partidistas», y le insta a oponerse a la «irresponsable descarbonización exprés que favorece las tarifas eléctricas más altas de Europa». Con un discurso similar, Ignacio Blanco, de Vox, muestra su disposición para «aunar esfuerzos», pero pide al PSOE que «abandone las fracasadas políticas del pasado».