Un vigilante de seguridad en prisión desde septiembre por amenazar con matar al presidente.

Manuel Murillo Sánchez, vigilante de seguridad de 63 años, mostró a través de las redes sociales, su intención de atentar contra el presidente del Gobierno. Fue una denunciante quien decidió alertar a la policía cuando Murillo pidió información sobre la localización y agenda de Pedro Sánchez. Según los Mossos d'Escuadra dijo que estaba dispuesto a sacrificarse por España sin miedo a las consecuencias. Su aparente odio a Pedro Sánchez se incrementó cuando saltaron los primeros titulares sobre la exhumación de Franco. Tras su detención, el 19 de septiembre, en su domicilio en Terrassa, los Mossos encontraron 16 armas de fuego, incluyendo un fusil de asalto militar y rifles de alta precisión. Algunas de estas armas estaban prohibidas o modificadas de forma ilegal. Desde Moncloa aseguran que se trata de un incidente aislado y nunca se vio comprometida la seguridad del presidente, quien hoy durante una entrega de premios se ha mostrado relajado ante los medios de comunicación. Al sospechoso, en prisión sin fianza desde hace 7 semanas, se le investiga por los delitos de conspiración para atentar contra la autoridad con uso de arma, amenazas graves, y tenencia ilícita de armas.-Redacción-