«Creo que la princesa Leonor visitará de forma oficial Asturias este mismo año»

Carlos Fuente, ayer en Gijón, donde firmó un acuerdo con la Cámara de Comercio. / ARNALDO GARCÍA
Carlos Fuente, ayer en Gijón, donde firmó un acuerdo con la Cámara de Comercio. / ARNALDO GARCÍA

El responsable de protocolo de la ceremonia de los Premios Princesa ve posible que el próximo mes de octubre dé su primer discurso en Oviedo

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Es una eminencia en protocolo. Y además es asturiano. Carlos Fuente, director académico de Isemco (International School of Event Management & Communication), responsable de que todo sea perfecto en la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias, visitó ayer Gijón para firmar un convenio de su centro con la Cámara de Comercio que permitirá poner en marcha un máster de dirección y organización de eventos.

-¿Romper el protocolo forma parte ya del protocolo?

-Romper el protocolo es una tontería. No es saltarse las normas; es hacer otra cosa diferente a lo que normalmente se hace; es otro protocolo distinto. Romper el protocolo es una mala expresión que periodísticamente significa mucho.

-¿Y el Rey debería romper el protocolo para decir algo sobre Iñaki Urdangarin?

-Yo creo que el actual Rey está rompiendo el protocolo en muchas cosas, tanto en la forma como en el fondo, pero es verdad que hay determinados temas sobre las que podía tener algún gesto, algún comentario... O quizá lo más prudente es dejar que la Justicia actúe y que quede en el ámbito de lo privado. No deja de ser un asunto familiar, Urdangarin no es miembro de la familia real.

-¿Pero quizá la gente agradecería algún gesto?

-Él ya dijo lo que tenía que decir: que la Justicia es igual para todos. Los sentimientos que pueda tener forman parte de lo privado.

-¿Le quedan muchos protocolos por romper?

-Una monarquía moderna, del siglo XXI, exige cambios respecto a las tradicionales. Soy de la opinión de que una monarquía para el glamur no sirve para nada, solo genera críticas sobre el coste que supone su representatividad; el papel constitucional es el que tiene que cumplir el Rey de España.

-Se acaba de formar Gobierno y todos han prometido el cargo sin crucifijos.

-Felipe VI en 2014 permitió que en todas las juras en la Zarzuela se pueda elegir la colocación o no de símbolos religiosos. Él ha dado esa libertad. Personalmente creo que en España deberían eliminarse todo tipo de símbolos religiosos porque cuando uno asume un cargo lo hace para todos los españoles y la pluralidad religiosa es amplia. Ahora bien, entiendo que la Constitución permita la libertad religiosa.

-Esa ruptura no se ha producido con la propia monarquía, que sigue vinculada a la religión.

-Es una decisión personal que ellos tienen que tomar. Un rey no tiene por qué casarse por la Iglesia. Sí es cierto que conserva el título de rey católico, pero ya no es una condición sine qua nom. Letizia podría ser reina sin casarse por la Iglesia, no hay ninguna norma que lo impida, pero sí la hubo para el rey Juan Carlos.

-Norma escrita no hay, pero...

-Sería la primera vez que ocurriese y, por tanto, una ruptura de las tradiciones, sí, pero no hay nada que lo impida, como tampoco lo hubo para que el Rey se casara con una divorciada.

-Y si la monarquía se moderniza y rompe con la tradición, ¿qué sentido tiene si su razón de ser es la tradición?

-Esa es la pregunta que mucha gente se hace: una monarquía que no nos da imágenes como la boda de Harry y Meghan, como el cumpleaños de Máxima, ¿para qué la queremos si no nos da marca de país donde la gente disfruta con cuentos de hadas? Yo es que esa marca de país no la quiero. Me gusta que las normas que puedan afectar al protocolo tengan más que ver con el papel constitucional.

-Póngale nota a Felipe VI.

-Empezó con un papel muy difícil, con una situación muy compleja. Creo que lo está haciendo bien, modernizando su discurso, modificando sus formas, los cambios los estamos notando mucho desde el punto de vista del protocolo, y pienso que la sociedad también.

-¿La Reina?

-Está haciendo un papel que no es nada sencillo. Es una persona que siempre está en el ojo del huracán, los periodistas la buscan más que por motivos institucionales por otras razones. Su papel ha de ser discreto, de consorte, tiene una presencia, pero a quien hay que dar toda la funcionalidad constitucional es a él.

-Y tenemos una Princesa de Asturias que aún no ha visitado oficialmente Asturias. ¿Toca?

-Toca. No sabemos si será este año o el siguiente, pero yo me mojo: creo que este año visitará oficialmente Asturias.

-Coincide además en un año con tres aniversarios en Covadonga.

-Sí. Se dan muchas circunstancias que lo hacen idóneo: los aniversarios de Covadonga, pero también que haya recibido el Toisón de Oro en palacio, lo que de alguna forma la habilita para una función pública. Yo creo que será la primera vez que acuda a los Premios en Oviedo, pero para eso tendrá que cumplir con otra de las tradiciones que deben mantenerse, que es visitar antes Covadonga. Porque aunque haya que modernizarse hay tradiciones que mantener, como esa, y hay buscar el equilibrio.

-¿Vendrá una o dos veces?

-No sé. El formato estará en la cabeza de sus padres. No sé si va a coincidir todo en las mismas fechas, pero estoy convencido de que vendrá. Y si viene es para dar discurso, no tiene sentido traerla y tenerla como una muñeca.

-¿Está preparada?

-Es una niña con la preparación que corresponde a su edad y a alguien que va a ocupar la jefatura del Estado. Después de verla en sus pocas apariciones públicas, yo creo que está preparada para venir.

-¿Cuándo lo sabremos?

-La decisión final solo la saben sus padres.

-¿Es normal que no haya venido en visita oficial a Asturias aún?

-Sí. Porque lo primero es que cumpla con la tradición de Covadonga, Y como eso no se ha dado hasta ahora, las veces que ha venido ha sido en visita a privada. Creo que los asturianos no le perdonarían que la primera visita oficial no fuera a Covadonga, por el sentido histórico que tiene.

-Cambiando de asunto. ¿A los españoles nos pierden las formas?

-Y a los ingleses, los americanos, los colombianos... Yo creo que a las personas nos pierden las formas en el momento que no tenemos esa cultura de la sociabilidad que teníamos antes.

-¿Y cómo se arregla?

-Probablemente con mayor cultura, formación, respeto, con políticas que favorezcan el acercamiento entre las personas. No es sencillo. Las formas se pierden en casa muchas veces.

-¿Sabemos comportarnos?

-Sí sabemos comportarnos en términos generales. Es cierto que la forma de comportarse está cambiando mucho. Nadie es más educado por llevar corbata o comer la gamba con tenedor. Lo que se ha roto es con determinadas costumbres y tradiciones que ya no tienen sentido hoy. Hubo un momento en que había aspectos obligatorios y hoy no lo son; las generaciones son nuevas, las tecnologías nos cambian. Una revolución tan fuerte como la que estamos viviendo, cómo no va a influir en la forma de comportarnos. Hay que rediseñar nuevas formas de comportamiento.

-¿Las tecnologías nos maleducan?

-Las tecnologias mal usadas no son el mejor aliado para el comportamiento social.

-¿Las usamos mal?

-Bastante mal.

-Viene a firmar un convenio con la Cámara de Comercio de Gijón para poner en marcha un máster.

-Es un acuerdo con nuestro centro, Isemco, un máster que permita a los asturianos formarse en una disciplina con mucho futuro. Asturias reúne los requisitos que las grandes empresas necesitan para organizar eventos, que es una fuente de riqueza importante, y necesita profesionales bien preparados.

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