«La palabra mariconez existe, está bien construida y se usa»

Darío Villanueva. /
Darío Villanueva.

«El idioma también se usa para insultarnos y no se puede prescindir de ese tipo de palabras por un principio pacato de corrección política»

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

El trigésimo director de la Real Academia Española, el gallego Darío Villanueva, se despedirá del cargo en apenas dos meses.

-Momento de cambios en la Academia. Ya ha dicho que no repite.

-Sí, cada primer jueves de diciembre se eligen los cargos vacantes. Este año no será ese día, sino el 13. Toca renovar el de bibliotecario, vocal segundo y director. Todos los académicos son candidatos, el único que no va a serlo soy yo. Por tanto, tenemos 45 candidatos posibles.

-¿Alguna preferencia?

-Tengo una idea clara acerca del perfil que necesita la Academia. Tradicionalmente el director era una figura de prestigio intelectual, filológico... Tradicionalmente también era una persona con capacidad de relaciones institucionales e incluso diplomáticas. Pero ahora se ha añadido un tercer vector: la dimensión económica y empresarial. La Academia tiene una sociedad mercantil, RAE Gestión, de la que en este momento soy presidente y consejero delegado. El nuevo director tendrá que asumir esa responsabilidad. A título personal, tengo mi opinión clara, pero no puedo manifestarla.

-¿Ya se la ha transmitido al menos a esa persona?

-Espero poder decírselo en el momento oportuno. Como director, cuando ha habido dificultades he agradecido mucho el apoyo de mis compañeros. Lo que he agradecido para mí, también quiero entregárselo a otro.

-¿Con qué sabor deja el cargo?

-En mi fuero interno estoy muy satisfecho. Me he dedicado a la institución durante nueve años porque he sido cuatro director, pero antes fui cinco secretario. Me voy con la sensación del deber cumplido e ilusionado porque la vida sigue y tengo muchísimas cosas que hacer.

-¿Es necesario hacer del español un idioma inclusivo?

-Nuestro idioma es perfectamente inclusivo en este momento. Es una cuestión de tipo gramatical. No hay que confundir la gramática con la inclusión social. El asunto de la inclusión social es fundamentalmente una cuestión de realidades, pero la lengua es otra cosa. Es algo que obedece a una historia, a una estructura interna que hay que tratar con cuidado, no se puede jugar con ella. Alterar de manera artificiosa algún elemento fundamental constitutivo de la estructura de nuestra lengua produciría una confusión verdaderamente perjudicial. Y eso es lo que todos debemos tener en cuenta.

-¿Es el español un idioma machista?

-En absoluto. El otro día en Shanghai, al terminar una conferencia, una mujer me dijo que el español era una lengua machista porque la palabra triunfo es masculino y la palabra derrota es femenino. Yo le contesté que eso era una apreciación errónea porque era confundir género gramatical con sexo biológico y que efectivamente si uno no quiere hablar así en vez de decir derrota puede decir fracaso, que es masculino, y en lugar de triunfo, decir victoria, que es femenino.

-¿Y mariconez? ¿Es correcto?

-El problema no es de incorrección sino de corrección política. Esa palabra está bien construida, es usada y existe. Nosotros estamos en contra de la censura de la lengua en función de criterios de corrección política. La lengua es lo que es y las palabras sirven para lo bueno y también para lo malo. Hablamos para portarnos bien, pero también para insultarnos. Lo que no se puede es prescindir de ese tipo de palabras por un principio pacato y sensorial de corrección política.

Síguenos en:

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos