El hotel de lujo del Grupo Masaveu en Gijón será una torre de cristal en espiral con 22 plantas

El diseño de Alejandro Zaera para el cinco estrellas plantea una torre cristalina y esbelta rodeada de jardines, que ofrecerá vistas al mar desde sus 160 habitaciones La gestión la llevará una cadena internacional y las obras arrancarán en un año

MARCOS MORO
MAQUETA. Luis Masaveu explica el diseño del hotel a la alcaldesa en el stand de Tudela Veguín./
MAQUETA. Luis Masaveu explica el diseño del hotel a la alcaldesa en el stand de Tudela Veguín.

El Grupo Masaveu construirá en Poniente un espigado hotel de cinco estrellas de 22 alturas con forma de torre circular y fachada envolvente cristalina con giro en espiral. Como la ondulación de una ola. Esta singular geometría garantizará la simultánea exposición al sol de las 160 habitaciones con que contará el equipamiento de lujo, así como las vistas al mar desde cada una de ellas. El cilindro será más ancho en la base y en su culminación. El espectacular diseño, obra del prestigioso arquitecto español afincado en Londres Alejandro Zaera, fue presentado ayer en el stand de Tudela Veguín de la Feria Internacional de Muestras de Asturias.

En representación del holding empresarial que promueve el proyecto hotelero, que lleva asociada una inversión de 20 millones de euros, compareció Luis Masaveu. Acompañado por la alcaldesa de Gijón, el primer teniente de alcalde, el concejal de Promoción Económica y el presidente de la Cámara de Comercio, Masaveu explicó ante la maqueta las líneas maestras de una actuación que aún no está ajustada del todo. La maqueta se expondrá a partir del viernes en el stand de Gijón. El menor de los Masaveu anticipó que en el futuro habrá que hacer «pequeñas matizaciones» en el anteproyecto, una vez que se desarrolle el plan urbanístico para la zona libre de vías en que trabaja Jerónimo Junquera y que afectará a la parcela de 5.000 metros del hotel.

En cualquier caso la esbeltez del edificio se conseguirá a través de un armazón de hormigón blanco revestido de cristal azulado «para evitar el impacto en el entorno». Según las previsiones que maneja el Grupo Masaveu, las obras del hotel podían arrancar aproximadamente dentro de un año, con un plazo de ejecución de entre 18 y 24 meses. La gestión hotelera quedará finalmente en manos de una cadena internacional de renombre.

El hotel dispondrá en principio de unas 160 habitaciones , la mayoría suites junior, con 40 metros cuadrados de media. Todas ellas en la zona Norte. Según aclaró el miembro de la familia Masaveu, la idea es que cada una de las 20 plantas destinadas a alojamiento cuente con pocas habitaciones. En torno a ocho. Además indicó que es posible que en las últimas habitaciones las suites dispongan de un mayor tamaño para conseguir «un ambiente más lujoso y exclusivo».

Asimismo, en la parte Sur, recorrerá el edificio «una especie de columna vertebral», donde irán instaladas placas solares, para garantizar la autosuficiencia energética, y dos ascensores panorámicos.

Otro aspecto singular del hotel es que emergerá de una amplia zona ajardinada con una topografía «con colinas, montículos y estanques», que, según Masaveu, quiere «ser una miniatura de la orografía y el paisaje asturiano». En esa zona a nivel de rasante se situará una piscina exterior y un spa.

Un enorme vestíbulo de tres alturas libres con unas columnas radiales de forma compleja constituirá el nexo entre el plano del jardín ondulante, bajo el que se situarán los servicios del hotel en una serie de espacios abovedados, y la torre circular en la que se alojarán las habitaciones. Este gran espacio determinado por la estructura de la torre como un templo circular servirá de entrada monumental.

Los servicios complementarios del hotel incluirán un centro de belleza, cultura física y relax, un centro de negocios y una sala de convenciones con capacidad para 500 personas. Todos ellos estarán en una única planta de estancias abovedadas con iluminación cenital semejante a la de los baños turcos, y a través de patios conectados con la cubierta ajardinada.

La planta superior de la torre diseñada por Zaera Polo, la 21, se ha configurado como un espacio de unos 450 metros cuadrados que puede albergar distintas funciones. Desde salón para eventos o simplemente como restaurante panorámico. La cubierta de este espacio será accesible como mirador al aire libre y podrá utilizarse también como parte de este equipamiento para celebraciones de naturaleza variada. El basamento de servicios incluye también dos plantas de aparcamiento con capacidad para 274 plazas, servicios de cocinas, almacén y de mecánica.

El futuro hotel se situará en la banda de terreno que queda delimitada entre las dos direcciones de la avenida de Juan Carlos I, en una posición privilegiada tanto en términos de accesibilidad peatonal al centro urbano, como a la playa de Poniente. La posición del edificio será también será única en términos de vistas al mar, ya que entre la playa y el solar sólo existirá el edificio del Museo del Ferrocarril, que obstruirá las vistas directas sólo en los niveles más bajos.

La alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, pronosticó que el proyecto del Grupo Masaveu marcará «un hito bellísimo en un espacio que, tras la eliminación de la barrera ferroviaria, va a ser la mejor carta de presentación de la ciudad». Además destacó que con este proyecto de cinco estrellas sumado al de la Laboral Gijón verá por fin cumplida «una aspiración».