Los arquitectos locales valoran la «sencillez» del proyecto de Zaera y piden que marque «el listón de calidad» para el resto de torres

M. MOROGIJÓN
TORBELLINO DE AGUA. Así define Zaera a su creación gijonesa./
TORBELLINO DE AGUA. Así define Zaera a su creación gijonesa.

Los arquitectos gijoneses coinciden en sus primeras valoraciones sobre el diseño de Alejandro Zaera para el hotel de lujo de Poniente. Destacan sobre todo su «sencillez», la «combinación de soluciones convencionales con la búsqueda plástica de nuevas imágenes» y su vitola de futuro edificio emblemático de la ciudad. Además consideran que la torre en espiral debe marcar «el listón de calidad» para el resto de torres y edificios que se construirán en el suelo libre de vías.

Para Vicente Díez Faixat el equipamiento reúne todos los ingredientes para ser un hito urbano claro. «Su forma es rotunda y escultórica, casi orgánica, y pienso que va tener un buen encaje entre los gijoneses. A mí me recuerda a un tulipán», expone. También opina que el edificio «era lo que se buscaba» cuando se encargó a un estudio de la proyección de FOA.

Diego Cabezudo, por su parte, pone de relieve la estructura en espiral, «que no es una novedad, pero consigue con poco peso una gran resistencia». El arquitecto también destaca «la carta blanca» con que ha podido trabajar Zaera.

Cosme Cuenca valora la singularidad de la torre y la apuesta por un joven arquitecto creativo como Zaera. Sin embargo, lamenta que la sacralización de determinados nombres de fama internacional conlleve también el desprecio a la producción del arquitecto medio.

Algo más crítico se mostró Ramón Palat. El redactor del plan del Muro objeta que le parece «engañosa y hasta demagógica» la recreación virtual del hotel. «La distribución interior me parece sencilla, pero lo que no se pueda es mostrar un hotel como si estuviera metido en el Monte Deva», dice.