Miranda repitió ayer su arrozada para los ancianos del asilo de San Cristóbal

JULIA RIONDAAVILÉS
FIESTA. Los ancianos disfrutaron de la arrozada. / MARIETA/
FIESTA. Los ancianos disfrutaron de la arrozada. / MARIETA

Entre gaitas y sidras fueron llegando ayer al campo de Santa Ana en Miranda, los ancianos del asilo de San Cristóbal. Con la única intención de pasar un día agradable y degustar como no, el plato típico de las fiestas, el arroz. Manjar que el presidente de la asociación de vecinos, junto a varios voluntarios, prepararon con dedicación y esmero, como si se tratase de nuevo, del día grande de las fiestas de Santa Ana y Santo Domingo. Previo al arroz, se les ofreció un vermú y entrantes varios, para amenizar la espera. La idea de repetir la arrozada, surgió algunos años atrás de mano del pueblo de Miranda, para que los ancianos pudiesen así, participar también en esta fiesta.

Pero, este año no contó con tantos comensales como años anteriores, por diferentes motivos de salud de los residentes del asilo. Al fin de la comida, todo el que quiso pudo tomar tarta y después a eso de la media tarde, tuvo lugar una chocolatada. La música fue un elemento presente durante toda la jornada con el grupo de Gaitas Urriello y también un acordeonista.