El Ayuntamiento adjudicará a Ogensa las obras de la escuela infantil de Industrias Cima

Costará 802.579 euros, el precio más económico de los cinco presentados La transformación de edificio de Colloto estará terminada para el curso 2007-2008

G. D. -R. A. S.
EDIFICIO. La antigua sede de Industrias Cima en Colloto. / J. D./
EDIFICIO. La antigua sede de Industrias Cima en Colloto. / J. D.

Ogensa realizará las obras de la escuela infantil de Colloto. La Mesa de Contratación abrió ayer las ofertas económicas de las constructoras. Lo único que se valora es el precio, al tratarse de una subasta, y Ogensa presentó la más barata. La transformación del edificio de Colloto en guardería infantil y centro de lectura, costará 802.579 euros.

La oferta más cara la presentó García Lobo, 959.900 euros. También entregaron sus propuestas la Unión Temporal de Tacosa-Oteyp, Jesús Martínez Álvarez y Obra Civil Asturiana.

El Ayuntamiento financiará las obras en dos anualidades de 496.338 euros cada una, este año y el próximo. La rehabilitación y adecuación del edificio, según los técnicos de Patrimonio, requerirá un plazo de ocho meses. El próximo año estaría dispuesta la escuela de 0 a 3 años, cuya creación solicitó el Ayuntamiento al Principado. Según fuentes de la Consejería de Educación, aún no hay decisión al respecto. Sería el tercer centro de enseñanza infantil público del concejo. El próximo curso, 78 niños inaugurarán la de Dolores Medio, en La Argañosa.

El proyecto de recuperación de la antigua industria -fundada en 1875 por José Cima García-, fue elaborado por el estudio de arquitectura Menéndez y Gamonal. Prevé destinar las dos plantas inferiores a la escuela infantil, la primera de 0 a 1 años, la segunda para los mayores, y la superior al centro de estudios. Todo estará conectado por ascensor, aunque tendrán accesos independientes. La segunda se cubrirá con una pieza en forma de ala o 'boomerang' diseñada para facilitar la circulación del aire y la refrigeración de la sala de estudios. Entre las dos zonas, el proyecto prevé ubicar el patio infantil.

La factoría de sidra permaneció abierta durante más de cien años. Tras su cierre, un promotor privado con intereses en la zona lo compró y lo cedió al Ayuntamiento. El municipio, de momento, sólo ha aceptado la cesión.