Vecinos de Las Campas denuncian la cercanía del fuego a unas tuberías de gas

Los dos jóvenes sospechosos continúan en comisaría mientras concluye la investigación Circulaban en moto al ser detenidos y, según los residentes, no son del barrio

A. S.OVIEDO
HUMAREDA. Un vecino y un bombero, en el incendio. / M. R./
HUMAREDA. Un vecino y un bombero, en el incendio. / M. R.

La asociación de vecinos de Las Campas denunció ayer ante la Policía Nacional el incendio que durante tres días permaneció activo detrás del barrio. Su presidente, Adolfo Figares, explicó que las consecuencias podrían haber sido mucho mayores si las llamas hubieran llegado a unas tuberías de gas «situadas a 40 metros».

La Policía Local detuvo anteayer a dos jóvenes presuntos responsables del fuego, como adelantó EL COMERCIO. En la operación también participó una dotación de la Guardia Civil. La denuncia de un vecino facilitó el arresto de los individuos. El martes por la tarde, agentes de ambos cuerpos acudieron a Las Campas y encontraron a dos chavales que circulaban en moto, según confirmaron fuentes de los bomberos. Una dotación estaba también en el barrio sofocando el incendio por tercer día consecutivo.

En la zona de matorral arrasada aún quedan restos de pintura roja en árboles «como si expresamente estuviera señalizado, es algo muy extraño», añadió Figares. El presidente denunció la presencia de bandas juveniles en la zona debido «al aislamiento del barrio». Los residentes han sufrido, en ocasiones anteriores, daños en viviendas, trasteros y garajes, «pero esto ha sido el colmo». Los vecinos, que hicieron guardia en la zona del fuego, llegaron a pensar que el incendio estaba relacionado con intereses urbanísticos.

Los detenidos permanecían ayer en dependencias de la Policía Nacional, donde los agentes locales los trasladaron tras su arresto. La policía judicial realiza una investigación para esclarecer los hechos. El incendio comenzó el domingo alrededor de las 13.00 en dos puntos diferentes. Los bomberos lo sofocaron, y volvió a reavivarse el lunes y el martes. Tras dejar entrever que contemplaban la posibilidad de que podría haber sido provocado, el martes apareció un tercer foco, que no puso en peligro ni a vecinos ni a edificios.