Las Jornadas del Cómic de Avilés cierran con el propósito de «mejorar»

La organización se mostró muy satisfecha porque han conseguido introducirse y mimetizarse con la ciudad Un partido entre autores y aficionados clausuró el certamen

CHRISTIAN BARTSCHAVILÉS
REGALOS. La entrega de las láminas firmadas por Arthur Suydam, en la foto junto a Ángel de la Calle, provocó una gran cola. / MARIETA/
REGALOS. La entrega de las láminas firmadas por Arthur Suydam, en la foto junto a Ángel de la Calle, provocó una gran cola. / MARIETA

Aunque la carpa de la plaza de Álvarez Acebal permanecerá abierta a lo largo de la tarde de hoy, ayer se dio por clausurada las XI Jornadas del Cómic Villa de Avilés, la más multitudinaria de las celebradas hasta la fecha, según resaltaron los organizadores. De ello dio fe un auditorio de la Casa de Cultura que se llenó de autores y aficionados que asistieron a un cierre que, como el resto del certamen, se caracterizó por su buen humor.

Aunque la hora de comienzo de la clausura estaba prevista para las siete y media, el fin de la charla del dibujante estadounidense Mike Ploog y, sobre todo, la entrega de láminas seriadas y firmadas por el ilustrador Arthur Suydam hicieron que el comienzo sufriera un pequeño retraso. Aún con todo, no hubo bajas entre los incondicionales que se negaban a partir. La gente aguantó estoica. Primero, la larga cola que se formó para conseguir un ejemplar y, con aplausos después, la extensa lista de agradecimientos que Jorge Iván Argiz dedicó a todo su equipo.

Tras la tradicional entrega de premios, el concejal de Juventud, Luis Ramón Fernández Huerga, fue el encargado de bajar la persiana y echar el cierre. Lo hizo con un alegato a favor de la libertad de expresión (en referencia a la anulación del espectáculo del cómico Pepe Rubianes en Madrid) y de las personas que se dedican al mundo de la cultura. «En Avilés estamos encantados de que vengáis a visitarnos», resaltó a los autores presentes en el acto.

Por su parte, Ángel de la Calle, colaborador de EL COMERCIO y uno de los organizadores del certamen, destacó el «notable avance» experimentado por las jornadas en los últimos años. Haciendo balance de esta última edición, destacó que «ha sido el año que más gente hemos tenido, y hemos logrado introducirnos en la ciudad».

De la Calle se mostró muy satisfecho con la repercusión alcanzada por las jornadas, tanto desde el punto de vista mediático como desde la atracción que supone cada año para la gente de fuera de Asturias. «Es algo muy positivo para la ciudad, estamos en un momento muy bueno para el cómic español tanto desde el punto de vista creativo como de la industria, que mueve cada año cien millones de euros en España», apuntó.

Ante el nivel alcanzado, De la Calle ve un estrecho margen de mejora. «Lo que está claro es que no podemos quitar nada. La demanda existe, y trataremos de mejorar lo que veamos más flojo dentro de nuestras posibilidades», concluyó.

Fieles a su espíritu

El certamen avilesino culminó ayer con una jornada que permaneció fiel a su espíritu. Si el festival es conocido por romper los tópicos de otras citas al uso, esta ocasión no fue una excepción. La cercanía entre autores, aficionados y periodistas se pudo experimentar en la última rueda de prensa de esta edición, que acabó convirtiéndose en una charla informal en la que en más de una ocasión se invirtieron los papeles y fueron los informadores los que acabaron siendo entrevistados.

La identidad de los tertulianos, un lujo. Los españoles 'Kim', Enrique Ventura y Luis García, y los estadounidenses Mike Ploog y Phil Jiménez, apoyados por el editor Eddie Berganza. Alrededor, periodistas y aficionados disfrutando de tan extraña cita.

Mike Ploog, una leyenda no sólo del cómic, sino también del cine y la animación estadounidenses desde su faceta de diseñador, explicó el germen de uno de sus personajes más carismáticos, 'El motorista fantasma' -en inglés, 'El jinete fantasma'-. «Cuando me lo propusieron pensé que iba a ser un 'western' y lo dibujé a caballo. Pero, de repente, me avisaron de que iba a ir en moto y me tuve que poner a 'hacer mano' para acostumbrarme a dibujar ruedas, algo que odio», explicó.

El buen humor ya se había apoderado de la charla cuando a la misma se sumó Phil Jiménez. «¿Esto es fantástico!», exclamaba sorprendido por tan inusual rueda de prensa mientras tomaba asiento. Jiménez explicó su trabajo en la serie 'Crisis infinitas' de la editorial DC, obra monumental de la que no se encuentra plenamente satisfecho. Finalizada la charla, autores y aficionados se dirigieron al polideportivo de La Magdalena para dirimir sus diferencias en el tradicional partido de fútbol. Un broche simpático para un festival de, literalmente, tebeo.

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