Averías en el colegio San Cristóbal obligan a retrasar el inicio de curso

El concejal de Educación confía en que el lunes puedan comenzar las clases

JOSÉ L. GONZÁLEZAVILÉS
INUNDADO. La sala de calderas está anegada por el agua. / R. G./
INUNDADO. La sala de calderas está anegada por el agua. / R. G.

Las averías en el ascensor y en la caldera del colegio San Cristóbal han motivado un retraso en el arranque del curso escolar en este centro de, al menos, una semana. La asociación de padres y madres del centro denunció ayer el «estado lamentable» en el que se encuentra el centro, que debía haber comenzado a funcionar el pasado lunes.

Miembros de la asociación relataron que la pasada semana se les anunció que el ascensor estaría operativo el lunes para el inicio del curso. Un anuncio que se rectificó el pasado jueves día 7 desde el Ayuntamiento aduciendo falta de tiempo, «cuando las cuidadoras y el servicio de transporte del centro ya estaban avisados. Los padres se sintieron defraudados. Después, llegamos el lunes y estaba reparado».

A esta avería se sumó una pérdida de gasóil en la caldera, ya durante esta semana. Los servicios municipales se encargaron de repararla, sellando el depósito para que la actividad escolar pudiese comenzar.

Cuando todo parecía resuelto, en la jornada de ayer se produjo un reventón en una de las tuberías generales del centro que dañó tanto el ascensor como la caldera, dejando al centro sin ninguno de los dos servicios. «Son niños con necesidades especiales y decidimos que no empezaríamos sin agua caliente», explicaron desde la APA.

El concejal de Educación, Román Antonio Álvarez, explicó ayer que los servicios municipales se pondrán a trabajar durante la jornada de hoy para tratar de subsanar estos problemas e intentar que el lunes funcione el agua caliente. La avería del ascensor se demorará unos días más, al ser necesario pintar la zona y esperar a que seque.

No son los únicos problemas que presenta este centro. Las goteras y humedades son frecuentes en este colegio, a pesar de que una empresa se encargó este verano de reparar la cubierta. «Volveremos a trabajar. Es un centro viejo y surgen problemas por la edad que tiene», explicó el concejal, que anunció que tratará de resolver todos estos problemas, incluido el mal estado del gimnasio, un asunto que colea desde, al menos, el pasado año.