El mastín asturiano, por derecho propio

AGUSTÍN MUÑIZ MENÉNDEZ(ex juez nacional de mastín del Pirineo, Candás)

El día 7 de abril de 2005, en la Consejería de Medio Ambiente se presentó una propuesta de control y potenciación de medios naturales ante la predación de los animales salvajes sobre los domésticos. Ya en el siglo XVIII leemos: «En la Junta General del Principado de Asturias de 1757, el señor don Lope Alonso Magadán y Ron, vecino de Grandas, expone en el Memorial del Concejo que, en el suyo y en los inmediatos a él (Santallas, San Martín de Oscos, Illano, Salime y Pesoz) ante la falta de monterías para la extirpación de fieras y animales nocivos, ( ) ni otros medios ningunos para su caza y extinción, por su desidia, poca caridad y conformidad ni aún se dedica a criar y mantener los perros mastines que persigan o atemoricen a las fieras en perjuicio de la causa pública. Y no siendo justo que para remedio de tanto daño carezca V. S. de tan importante aviso, le pone en su superior noticia ( ) compeliendo a las personas que puedan a que críen y sustenten continuamente un perro mastín ( ) o en el asunto providenciar V. S. lo más conforme a tan justo como preciso remedio».

Se hizo una reunión en la Dirección Regional de Recursos Naturales donde se explicó que la misma propuesta se había presentado unos 19 años atrás (1987) a la Consejería de Agricultura y Pesca, que respondió a la propuesta con agradecimientos, prometiendo que sería estudiada adecuadamente, pese a lo cual se ignoró. A pesar de que se hizo caso omiso de las sugerencias, estas eran importantes para la defensa del ganado ovino, caprino y vacuno de la zona, sin mengua de un segundo objetivo: recuperar al perro mastín asturiano, cediendo el uso de la propiedad de algunos de estos individuos para la consecución de este fin. También se aportaron los datos oportunos con respecto a las características de esta estirpe, en un trabajo donde se afirma su pertenencia a las mejores razas de entre los perros ganaderos de toda Europa y Asia, que desarrollan, desde hace milenios, esta importante labor con los rebaños.

El perro mastín asturiano es un patrimonio cultural capaz de arraigar en culturas distintas, cruzando fronteras de regiones, países y continentes y del que nuestros antepasados dejaron noticias en ordenanzas pastoriles, bajorrelieves, la antigua heráldica, etcétera. También son muchos los escritores y viajeros que se sorprendieron, en su paso por Asturias, impresionados por este coloso.

Me entristece pensar que este tesoro natural y cultural (en lo tocante a los recursos que aporta el animal al pastoreo) carezca de valor para quienes tienen, en todo caso, las responsabilidades pertinentes, y más pensar que, si conociéndola, no se respeta, finalmente, se llegará a destruir un fósil viviente, crisol de razas, suponiendo esto el paso de los comienzos de su recuperación actual a ponerlo al borde de la extinción Pero esto es algo en lo que, además, no solamente está implicada la Consejería de Medio Ambiente, sino también las de Agricultura y Pesca y la de Cultura. Resulta necesario reivindicar al mastín asturiano por derecho propio.

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