Los rostros de Adriana Molder

La joven artista portuguesa cita, en el Museo Bellas Artes de Asturias, ante sus singulares obras, a los Príncipes de Asturias con el presidente luso Cavaco Silva, que inaugurarán su exposición

P. M.GIJÓN
Retrata a hombres y mujeres siempre con un halo de misterio. /E. C./
Retrata a hombres y mujeres siempre con un halo de misterio. /E. C.

En España es casi una desconocida, aunque Adriana Molder, lisboeta del último cuarto de siglo, ya ofreció esta primavera una parte de su talento en nuestro país, compartiendo paredes en una colectiva dedicada al arte portugués en el Museo Unión Fenosa de La Coruña. Su verdadero escenario es Berlín. Allí está consiguiendo éxitos, savia nueva y la asunción de una internacionalidad en la que cuenta con el apoyo de su propio gobierno. Con todo llega ahora a Asturias. En el escenario de mayor carácter, el Museo de Bellas Artes, tendrá lugar el próximo 28 de setiembre, su verdadero desembarco español. De hecho, su aventura en esta tierra está marcada en la agenda real de los Príncipes de Asturias, que acudirán a la inauguración, en compañía del presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva.

Conocida la personalidad de quienes vienen a poner miradas propias y focos ajenos a su obra cabe ahora preguntarse por su identidad. Los trabajos que acompañan estas líneas ofrecen un pequeño recorrido por algunas de sus intenciones y muchos de sus intereses. Lo primero que llama la atención en Adriana Molder son sus rostros, en los que trabaja por series, no dejando ni un gesto del aura retratada fuera de su lienzo.

Son, pese a aportar varias dosis de información pintada, puro misterio. Y no siempre por quien está detrás de esos rasgos. En alguna ocasión sus retratos eran de personajes conocidos. De hecho, hizo una serie de jugadores de fútbol ('Jogadores 2004').

Lo que añade a las telas de Molder cierto enigma no es la propiedad de sus gestos, que aúnan realidad y fábula, sino su método. En este sentido, la fuerza de sus maneras la está convirtiendo en una de las artistas más premiadas de Portugal.

Añaden quienes ya han analizado su trabajo que al misterio suma, además, un sentimiento de nostalgia por el tiempo pasado. Comprobarlo será fácil dentro de unos días. Tras la apertura el 28, la muestra permanecerá a disposición del público hasta el día 15 de octubre.

De Adriana Molder se sabe que nace en 1975 y que hace tres años fue la receptora del premio Celpa, de artes plásticas y visuales de Lisboa. Precisamente en su formación destacan éstas últimas, ya que la joven promesa lusa estudió teatro y cine, en la Escuela Superior de Amadora, en su país, donde, por cierto, ya no vive. Su casa y su estudio están desde hace unos años en Alemania.

En su currículo figuran, de momento, más exhibiciones colectivas que individuales, aunque ya ha protagonizado alguna memorable, a decir de la crítica. La que le permitió enfrentar su impactante 'Galería de criminosos' (criminales) con el público es una de ellas. En éstos, como en el resto de sus retratos, Adriana Molder ha logrado una técnica que busca texturas como consecuencia de diferentes procedimientos, transparencias y tintas.

Pero no todo son rostros humanos, aunque en ellos insiste en varias series ('Hotel' es otra de ellas). En 'Old lace', por ejemplo, cambia Molder totalmente de registro y trata imágenes en blanco y negro tomadas del pasado para trasladarlas a su escenario de hoy.