Misterio en el cuartel

Un grupo de investigadores de fenómenos paranormales graba voces y sonidos extraños en la que fue casa de la Guardia Civil en Aboño

LETICIA ÁLVAREZGIJÓN
ESTREMECEDOR. Unos jóvenes salen del antiguo cuartel de la Guardia Civil de Aboño.  / J . BILBAO/
ESTREMECEDOR. Unos jóvenes salen del antiguo cuartel de la Guardia Civil de Aboño. / J . BILBAO

Una de las voces parece pronunciar la palabra «muerto». Otra pregunta de forma espeluznante si los extraños «¿quieren morir?». En medio de la noche se escuchan gritos y sonidos estremecedores Y no es una película de terror sino el viejo cuartel de Aboño, según las grabaciones presentadas este domingo por el gijonés David González en el programa 'Cuarto milenio', de Iker Jiménez. El edificio, en desuso y abandonado, está siendo objeto de investigaciones parapsicológicas por parte del joven, delegado de Asturias de la revista digital 'Mundo Parapsicológico'.

Asegura que nunca, en sus años de estudio de los fenómenos paranormales, se había encontrado con algo semejante. «He sido testigo de numerosos fenómenos, pero lo de la casa cuartel es de lo mejor que me he tenido la suerte de presenciar».

El pasado 26 de agosto, él, acompañado del equipo del programa y varios miembros del Grupo de Amigos de Investigación Paranormal y Ocultista (Gaipo), repitieron la experiencia para llevarla a la televisión. «Las cámaras empezaron a fallar y las baterías no respondían. Comenzaron los ruidos y una de las chicas del equipo, sugestionada y muy asustada, tuvo que quedarse fuera».

Cuenta que se escuchan «golpes paranormales a los que parecen sucederles gritos y hay voces de mujeres clarísimas».

Sin embargo, David González no cree que se trate de espíritus. «Más bien pienso que esas psicofonías se deben a la cantidad de cosas que se vivieron en el interior de esa casa cuartel. Hay tal impregnación de sentimientos positivos y negativos que eso provoca una acumulación de energía y, en consecuencia, esos ruidos».

Una de las habitaciones que más llamó la atención de los investigadores ofrecía un aspecto tétrico. «En una de sus paredes había una alineación de hasta quinientos clavos. Es algo raro y pensamos que pueda tratarse de algún rito satánico», asegura.

Nuevos testimonios

Lo más interesante de estas inmersiones en casas y lugares abandonados, recalca el investigador, son las reacciones y los testimonios que se producen en torno a nuestros primeros reportajes. «Ya nos ha llamado una chica que vivió en esa casa y que asegura que en ella pasaban cosas extrañas. Además estamos en contacto con un fontanero que también tuvo experiencias extrañas y hace muy poco un toxicómano se murió allí cerca de una sobredosis. Todos esos datos nos sirven para seguir ahondando en la investigación».

David González insiste en que su dedicación a los fenómenos paranormales es «absolutamente altruista y por mera afición». Ninguno de los miembros del grupo Gaipo siente miedo, aunque este gijonés reconoce que en ocasiones ha perdido el sueño después de alguna experiencia.

Tras su aparición en televisión ayer muchos curiosos se acercaron al viejo cuartel para comprobar si las psicofonías eran reales.