El Principado da el visto bueno a los 700 topónimos en asturiano del concejo de Gijón

Denominaciones como Valdornón, Cimavilla y L'Arena pasan a ser oficiales, seis meses después de ser aprobadas por el Pleno Doce municipios de Asturias recuperaron ya la toponimia tradicional

O. ESTEBANGIJÓN
CALDONES. El edil Tino Venturo participa en la limpieza de señales emborronadas por partidarios de la toponimia en asturiano. / UCHA/
CALDONES. El edil Tino Venturo participa en la limpieza de señales emborronadas por partidarios de la toponimia en asturiano. / UCHA

Tenía capacidad para introducir modificaciones, pero no lo ha hecho. El Gobierno regional ha respetado por completo la toponimia en asturiano que el Pleno del Ayuntamiento de Gijón aprobó por unanimidad el pasado mes de marzo. Tan sólo se han introducido algunas pequeñas correcciones que no afectan en lo fundamental del texto. Era el paso que faltaba para que nombres como Cimavilla, Valdornón, L'Arena y Puau fueran oficiales. Ahora, tras la publicación de las novedades en el BOPA, Gijón/Xixón (se aprueba la obligatoriedad de la forma bilingüe) pasará a tener una nueva toponimia, que recupera las denominaciones tradicionales de sus barrios y parroquias.

Fue ayer cuando el Consejo de Gobierno, celebrado además en Gijón, aprobó el decreto por el que la nueva toponimia pasa a ser oficial. Con este acuerdo, son ya doce los concejos asturianos que han recuperado sus denominaciones originales: Carreño, El Franco, Llanes, Gozón, Langreo, Lena, Villaviciosa, Sariego, Bimenes, Cabranes y Nava. Además, otros cuantos concejos están a la espera del visto bueno del Consejo de Gobierno; unos cuantos más en pleno trabajo de campo y un último grupo, a la espera de que se inicie el expediente.

Con el decreto aprobado ayer finalizan más de dos años de trabajo en Gijón. Fue en 2004 cuando el equipo de gobierno solicitó a la Junta Asesora de Toponimia del Principado que comenzara el expediente para la actualización. La toponimia ahora oficial se basa en el nomenclátor de la Academia de la Llingua, al que se fueron haciendo las incorporaciones tras un amplio trabajo de campo y muchas encuestas.

Se editará un libro

A partir de aquí, el Ayuntamiento tendrá que hacer algunos cambios. En la zona rural, explicó ayer el concejal Faustino García, «ya está casi todo hecho». Y es que hace ya tiempo que el Consistorio puso en marcha la señalización en asturiano. En cuanto a la zona urbana, los cambios afectan sobre todo a nombres de barrios -y no de calles-, por lo que apenas habrá que hacer modificaciones en la vía pública. En libros oficiales o callejeros se tendrán en cuenta los cambios. En cualquier caso, el Ayuntamiento ya anunció que todo el trabajo realizado en estos dos últimos años se verá plasmado en un libro que recogerá no sólo la nueva toponimia del concejo, sino también la historia de cada uno de los nombres, su origen y su porqué.

Para entonces habrán quedado atrás los debates y la polémica. Porque el consenso alcanzado en el Pleno municipal (IU, PSOE y PP apoyaron los cambios) no se reflejó después en la calle. Así, denominaciones como Valdornón (por Baldornón) o L'Arena (por La Arena) no convencieron a todo el mundo. Los políticos sabían que algunos podían ser polémicos. Santecia (por Santa Cecilia, en Huerces); Granda de Baxo y Granda de Riba; Les Cocheres (en la zona de El Bibio) fueron motivo de debate, mientras que los autores del estudio defendieron en todo momento que las denominaciones habían salido de boca de los encuestados.

Además de nombres en asturiano, la nueva toponimia también acepta los nombres populares con los que se identifican lugares del municipio. Así, se recogen por primera vez La Plazuela, El Parchís, El Cruce Los Campos, L'Atalaya, El Vaticano y Ciudad Virginia, entre otros. TODA LA LISTA DE TOPÓNIMOS EN:

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