Telecomunicaciones matricula sólo a 56 alumnos en una fortísima caída de los estudios electrónicos

Telemática también rebajó hasta 68 el número de estudiantes de primer curso, Ingeniería Técnica Informática de Gestión hasta 21 e Ingeniería Técnica Electrónica a 78 Nadie encuentra explicación a la falta de interés estudiantil en un fenómeno común al resto de las universidades

EVA MONTESGIJÓN

La baja matriculación de este curso expandió la sorpresa, la alarma y el asombro por la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón. Sólo 56 alumnos se han matriculado en primer curso de Ingeniería de Telecomunicaciones, 34 menos de los 90 que señala su numerus clausus y con una nota de corte de solamente cinco puntos, lo que dificulta el análisis, toda vez que elimina la dificultad de acceso. Es la primera vez que la ingeniería superior más joven del campus de Gijón y la más esperada de la Universidad de Oviedo no cubre sus expectativas de acceso.

Nadie se explica un resultado tan mermado a tan sólo seis años de su implantación, con un nacimiento mimado hasta el último detalle y con una primera promoción trabajando en su totalidad. Sin embargo, a pesar de los parámetros favorables, lo cierto es que la aceptación estudiantil de la ingeniería de Telecomunicaciones fue decayendo según transcurrían sus escasos seis años de vida. De los 60 alumnos que iniciaron el curso de apertura en el año 2000 con una selectiva nota de corte de 8,19 puntos, apenas queda nada. Enseguida se subió el límite de acceso de 60 a 80 y de 80 a 90 plazas sucesivamente, en una proporción casi inversamente proporcional a la rebaja en la nota de acceso. De los más de 8 puntos se bajó a 7, y de ahí a los 5 de los cuatro últimos años. Pero nunca se había llegado a no cubrir las 90 plazas disponibles, si bien ya el pasado curso proporcionó el primer aviso cuando hubo que esperar a los aprobados de selectividad de setiembre para alcanzar el numerus clausus.

«No se trata de un fenómeno único de la Universidad de Oviedo. La de Cantabria, más veterana que nosotros en los estudios de Telecomunicaciones, tiene 16 alumnos en primero y Galicia, que estaba pensando en poner otra escuela además de la que tiene en Vigo, ha paralizado el proyecto», afirma Ricardo Tucho, director de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería.

No obstante, con ser significativa la situación de Telecomunicaciones por la expectación que despertó su implantación en la Universidad de Oviedo, no es más que el reflejo más brillante de una situación común no sólo a otras universidades, sino a una rama muy concreta de la formación, la electrónica, que hizo furor en los últimos diez años y que hoy está en evidente declive. Porque si los 'telecos' son sólo 56 de 90 posibles, los matriculados en primer curso de Ingeniería Técnica Telemática, su hermana pequeña y más joven aún en el campus gijonés, son solamente 68 cuando tenía disponibles 80 plazas.

Informática, en declive

Y para rizar el rizo hasta el caracol, la Ingeniería Técnica Informática de Gestión, en otro tiempo la meca del éxito para cualquier estudiante, cuenta tan sólo con 21 alumnos, la mitad del pasado año y un número peligrosamente bajo que la acerca a los índices de matriculación de las carreras de Humanidades o a los 14 de Gestión y Administración Pública. La otra rama de la Ingeniería Técnica Informática, la de Sistemas, también perdió un 30% de sus plazas, pero se mantiene en unos discretos 68 estudiantes de primer curso, mientras los ingenieros superiores informáticos responden como un sólo hombre a sus 121 plazas de numerus clausus.

Otra situación similar se produce en la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial. De las cuatro especialidades que tiene: Eléctrica, Electrónica, Mecánica y Química, solamente la Electrónica no cubre, ni de lejos, las expectativas. Sus 78 alumnos matriculados son poco más de la mitad de los 120 que registra su límite de acceso, y algunos menos de los 85 de la Ingeniería Técnica Química, si bien ésta ya no dispone de numerus clausus.

En cualquier caso, ningún director de las escuelas técnicas gijonesas, ni el de la Politécnica, ni el de la de Informática ni el de la Industrial encuentran justificación al abandono estudiantil. Sólo Tucho aventura algo que se puso en común entre directores de toda España: «La tendencia es que las carreras con un cierto grado de dificultad, no tienen demanda. Y eso que las TIC, las empresas de Tecnología de la Información y de la Comunicación, están en un momento estelar. Es algo que no sabemos explicar».

En el otro lado de la vereda se encuentran la Ingeniería Técnica Eléctrica, con 106 alumnos, y la Mecánica, con 239, 14 más de sus 225 de numerus clausus. Pero son la excepción. Empresariales, con 102 alumnos; Turismo, con 183, e Ingeniería Industrial, con 134, han perdido este año entre 20 y 30 estudiantes. Esa es la tónica de toda la Universidad española.