Imágenes al límite

El fotógrafo gijonés Alejandro Zapico recoge hoy en Madrid el premio Arte Joven por su trabajo sobre las 'maras'

ALBERTO PIQUEROGIJÓN
LA VÍBORA. Barrio controlado por la mara '18'. / A. ZAPICO/
LA VÍBORA. Barrio controlado por la mara '18'. / A. ZAPICO

Alejandro Zapico (Gijón, 1976) acudió a Guatemala con el propósito de realizar un reportaje fotográfico de las 'maras' y comprendió que para trasladar esa realidad al espectador de un modo más completo era necesario agregar un documental en soporte videográfico. El año pasado presentó las fotografías en los Encuentros Étnicos de Gijón y hoy recibirá en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el Premio INJUVE por el documental, que también fue presentado este domingo en el Festival de Cine Independiente de Barcelona para el que fue seleccionado.

Son 28 minutos de duración, tras tres meses de rodaje en Ciudad de Guatemala entre finales de 2005 y comienzos de 2006, de un documental subtitulado 'La vida y la muerte pintadas en la piel'. Minutos y horas en las que llegó incluso a sentir miedo físico, «especialmente recuerdo una noche en la que trabajaba junto a la policía y hubo un tiroteo. Nos metimos en calles muy oscuras, dominadas por las 'maras'. Sientes miedo cuando ves que los propios policías tienen miedo». Para Alejandro Zapico «fue complicado acercarse a estas bandas porque tienen desconfianza de que seas un policía o un confidente». Los datos que proporciona son elocuentes: «En un país de unos once millones de habitantes, sólo en la capital hay 175.000 pandilleros de las 'maras', divididos entre dos grupos, 'La 14' y 'La Salvatrucha' o '18' Y se producen cinco muertes diarias por armas de fuego».

Pero el miedo no hará que Alejandro vuelva en 2007 a Guatemala, si solventa el siempre difícil problema de la financiación, para acabar convirtiendo el documental en un largometraje. Entretanto, remata para finales del presente año su exposición fotográfica sobre la emigración de Cabo Verde a España, para lo que pasó un mes a bordo de un bonitero gallego con tripulantes de ese país, al que también viajó para conocer a las familias d e los inmigrantes.

Su otro reto, esta vez en vídeo, es culminar su trabajo sobre Naval Gijón en el que lleva trabajando ya dos años y medio.