El gladiador más laureado

Óscar Fernández es el luchador con mayor número de medallas nacionales e internacionales en judo y lucha tras ganar el Mundial de sambo

J. L. C.GIJÓN
ÍDOLO. Todos apuntan al campeón, que posa con sus compañeros del Universidad de Oviedo en el tatami estudiantil. / C./
ÍDOLO. Todos apuntan al campeón, que posa con sus compañeros del Universidad de Oviedo en el tatami estudiantil. / C.

«Me dijeron por teléfono desde la Federación que por la medalla de oro del Mundial de sambo me darían unos 400 euros», señaló Óscar Fernández, el mejor luchador y judoka que jamás ha tenido Asturias, tras regresar de Turquía.

El bravo gladiador avilesino ha demostrado con creces que lo suyo no es ni mucho menos hacerse rico con títulos mundiales, porque compite por afición y amor a dos deportes a los que lleva entregado toda su vida. Nunca llegará a tener los ingresos ni la valoración de otros campeones del mundo asturianos como Fernando Alonso, los Entrerríos, Garabaya y Manuel Busto, entre otros, pero está orgulloso de «haber sido campeón. Aunque sé que mi deporte es modesto y no tiene la repercusión de otros, pero merece la pena por su nobleza», detalla.

Nada más llegar del Campeonato del Mundo se acercó al tatami del Palacio de Deportes para visitar y entrenarse con sus compañeros del equipo de la Universidad de Oviedo, club al que pertenece en la disciplina de lucha, para dedicarles, comentarles y ofrecerles un triunfo del que todos están orgullosos. Sin duda, el avilesino es ya todo un referente en el arte marcial con la consecución de la medalla de oro en esta disciplina.

A todos sus compañeros les relató la gran dificultad que supuso subir a lo más alto del podio y comentó al respecto que tras varios combates «gané a un indio por luxación y después a un turco, por 6-1. Luego en la final me enfrenté a un húngaro bajo, pero muy fuerte, una mole, y, además, era el campeón de Europa de grecorromana que estuvo en Atenas 2004 con la élite de lucha», relató.

Obligada emigración

Óscar Fernández sacó hace años la licencia por la Federación Gallega de Judo al no sentirse apoyado por la del Principado y, sobre todo, porque en la comunidad limítrofe hay más recursos económicos destinados al judo y a los clubes, además de una Liga.

Desde entonces alterna sus entrenamientos en tierras gallegas, en el Principado y también en Alicante con la campeonas olímpicas Isabel Fernández y Miriam Blasco.

Ahora su ilusión es grande y su objetivo prioritario será alcanzar «el Campeonato de España absoluto de judo para poder aspirar a estar en Pekín 2008 dentro de dos años, que es lo único que me falta, porque participé en mundiales y europeos, pero me faltan unos Juegos, que es una de las máximas aspiraciones de un deportista».

Lo que está claro es que tras este entorchado mundial, Óscar Fernández ha entrado en la historia de los deportes de combate cuerpo a cuerpo en el Principado, algo a lo que sólo se acerca José Antonio Cecchini, con títulos de la Copa del Mundo de sambo y la presencia en unos Juegos Olímpicos, concretamente en los de Moscú 80, donde estuvo junto a Herminio Menéndez, el deportista asturiano y hasta hace poco español, con mayor número de medallas en una cita olímpica.

No será fácil y Óscar es consciente de que «el camino va a ser duro, porque al margen de ganar el Nacional hay que puntuar en torneos internacionales».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos