«El comercio en la ciudad está vivo y goza de buena salud»

La Unión de Comerciantes considera que «la apertura de negocios compensa a los que cierran»

O. SUÁREZGIJÓN
Ana Menéndez. / E. C./
Ana Menéndez. / E. C.

«El comercio en la ciudad está vivo y goza de buena salud». Ana Menéndez, presidenta de la Unión de Comerciantes, se muestra optimista respecto al presente y el futuro. «Lo que se nota durante los últimos meses es que hay una gran rotación entre los pequeños empresarios; es cierto que se cierran negocios, pero este aspecto negativo se compensa con los nuevos que abren, hay un equilibrio», explica. El principal escollo es «el alto precio de los alquileres, que en muchas de las ocasiones te echan para atrás a la hora de abrir una tienda o un negocio de hostelería», apunta la representante del sector, quien considera que «en algunas calles del centro los precios son desorbitados y eso produce un efecto que puede ser negativo».

Ana Menéndez coincide con los representantes de las inmobiliarias al considerar que, «al margen del centro, hay otros ejes comerciales que funcionan francamente bien, como la avenida de la Argentina y Juan Alvargonzález, aunque tampoco ahí los alquileres son baratos». Sin embargo, barrios en gran expansión, como Viesques, no cuentan aún con un importante movimiento comercial. «Su configuración está más orientada a 'ciudad jardín' que a zonas comerciales, sería conveniente que se abriesen locales y negocios porque es un sitio donde vive mucha gente joven y son compradores y clientes potenciales», apunta la presidenta de la Unión de Comerciantes, quien considera que «se deberían construir más bajos comerciales además de los pisos, porque son servicios complementarios». La Calzada y El Llano son dos de los barrios alejados del centro de la urbe que mayor entramado empresarial tienen. El comercio minorista tira de la economía de los distritos y permite a muchos vecinos hacer sus compras diarias sin salir de su barrio.

Relevo generacional

Ana Menéndez destaca un importante fenómeno que se está produciendo en los últimos meses. «Existe un creciente relevo generacional entre los comerciantes; se aprecia que muchos de los minoristas se jubilan y traspasan sus negocios o bien a personas de su misma familia o bien a personas ajenas que están interesados en el negocio».

La Unión de Comerciantes de Gijón y Carreño tiene en su registro «una importante variación de altas y bajas, que demuestran que éste es un sector muy vivo y que está en continua expansión», explica. Según los datos que maneja, cada año se abren más comercios y el entramado de minoristas es notablemente superior al de hace varios años.