'La Rojita' alcanza las 'semis' y acaricia el sueño olímpico

La victoria final de la República Checa ante Inglaterra (1-2) dejó aún pendiente a España el reto olímpico, que venció a Ucrania por 0-3 con dos goles de Mata

IGNACIO TYLKO
'La Rojita' alcanza las 'semis' y acaricia el sueño olímpico

Liderada por un Thiago colosal, 'La Rojita' goleó a la débil Ucrania y alcanzó las semifinales del Europeo. Pero la eliminación de Inglaterra ante los checos obliga a dar un pasito más para estar en los Juegos de Londres, el gran reto de una generación que sueña con poder saludar a mitos como Usain Bolt en la Villa Olímpica. El miércoles, a partir de las seis de la tarde, España se jugará ante Bielorrusia el pase a una final que se antoja barata. En el difícil escenario de una derrota, aún quedaría la opción de ganar la consolación para lograr plaza olímpica después de dos ciclos de sinsabores.

"No vamos a tocar lo que funcionó". Luis Milla, el turolense que conduce a España, dio con la tecla ante los checos y decidió no cambiar, pese a que Botía, Javi Martínez y Thiago estaban a una amarilla de perderse las semifinales. Servía el empate pero sería poco honroso no salir a ganar para un equipo con esta capacidad.

Sí, porque está sub-21 alcanza un nivel extraordinario, sobre todo en el centro del campo. La mayoría de selecciones absolutas del mundo soñarían con tener a futbolistas como Javi Martínez, Ander Herrera y Thiago en la 'fábrica', y a Mata de enganche. Con ellos, el relevo está garantizado.

Xavi y De la Peña, en uno

Con el hijo de Mazinho, Guardiola puede tener un problema. Si llega Cesc, lo normal es que este jugador salga del Barça, aunque sea cedido, porque no se le puede frenar la progresión. Y esa decisión conlleva riesgos. Thiago estuvo apocado ante los ingleses, mejoró ante los checos e impartió una lección soberbia contra los ucranianos. Fue Xavi y De la Peña en uno. Paró, tocó, mandó, penetró con decisión, tino y verticalidad, y pasó como un maestro. La jugada del segundo gol es un compendio de sus condiciones.

Dejó seco a su vigilante con un cambio de ritmo espléndido, abrió a Montoya y el pase del lateral canterano del Barça lo definió Adrián López en boca de gol. La pequeña Herning asistía a un monólogo español. La posesión era abrumadora, cercana al 75%. España recordaba a la mejor versión del Barça y hacía peor a Ucrania. El equipo de Yakovenko, quien formó en el histórico Dinamo de Kiev que arrasó al Atlético de Luis Aragonés en la final de la Recopa de 1986, no debe ser tan malo como pareció si fe capaz de dejar en el camino a Holanda, superior a España en el grupo del preeuropeo.

'La Rojita' condujo el duelo por el buen camino muy pronto. A los diez minutos, un resbalón de un defensor mejoró el pase de Javi Martínez y permitió a Mata batir al portero del Dnipro. Ucrania no sabía cómo frenar a los españoles, que antes de la media hora sentenció el duelo con la citada obra de arte. Ni se acercaban los rivales a los dominios de De Gea, que a los 36 minutos por fin tuvo que moverse para detener un disparo fácil. Cuando merodeaban el área, Botía y Domínguez dejaban patente su poderío como centrales. Tanto que Mikel San José, el emergente zaguero del Athletic, es carne de banquillo.

La segunda mitad fue más sosa. Apenas ocurrieron cosas hasta que llegó el claro penalti de Garmash, su expulsión y la sobresaliente transformación de Mata. Poco después, Javi Martínez y falló en una cesión a De Gea, que hizo penalti, se salvó de la expulsión y luego lo rechazó. Solo faltó que Inglaterra no fallase para la alegría completa