Calma y orden en el salto de la reja en el Rocío

La imagen de la Virgen pasea por la aldea en un recorrido muy ansiado tras suspenderse en 2011 por la rotura de uno de los bastones

EFEHUELVA
Momento del salto de la reja. / Foto: Efe | Video: Atlas/
Momento del salto de la reja. / Foto: Efe | Video: Atlas

Los romeros de las 110 hermandades filiales de la Virgen del Rocío reciben desde bien entrada la madrugada con rezos y vítores la visita de su imagen, que como cada Lunes de Pentecostés sale de su Santuario para acercarse a sus fieles y agradecerles su presencia en la aldea.

Desde que los almonteños saltaran la reja a las 3.28 horas de esta madrugada, la imagen pasea por las calles de la aldea, un recorrido que este año era ansiado como ningún otro por todos los devotos después de que en 2011 se tuviera que suspender la procesión a las cinco horas por la rotura de uno de los varales del paso.

En un paso completamente reformado en su estructura interna, la Virgen del Rocío va recibiendo vivas y olés, salves y plegarias por todos los rincones de la aldea que recorre a hombros de los almonteños y arropada por miles de fieles.

La procesión, según han indicado desde la Hermandad Matriz de Almonte, se está desarrollando con normalidad, orden y algo más de celeridad que otros años, ya que, a las 8 de la mañana ya había pasado por El Real, donde ha visitado la casa de las Camaristas y de filiales tan antiguas como Triana, Sanlúcar de Barrameda o Huelva y se dirige hacia El Eucaliptal, donde la esperan el grueso de corporaciones.

La Virgen del Rocío, si no hay novedad, continuará recorriendo las calles de la aldea hasta aproximadamente el mediodía, si bien no hay hora exacta de entrada. Entonces se dará por concluida la romería y muchas hermandades comenzarán el camino de vuelta. Según fuentes del Plan Romero, durante la salida procesional se han producido 35 asistencias, ninguna de ellas de gravedad, por traumatologías leve y desvanecimientos.

Agentes del Seprona y del Grupo Rural de Seguridad de la Guardia Civil han velado para que nada ocurriera dentro y en el entorno de la ermita antes y durante la salida de la Virgen, escoltando y acompañando posteriormente a la imagen en su procesión.