Con Martino funciona hasta Alexis

El técnico argentino del Barça se está ganando el crédito dentro y fuera del vestuario por la gestión de los recursos

P. RÍOSBARCELONA
Con Martino funciona hasta Alexis

Por no ser un entrenador de la casa o un técnico holandés, como él mismo lamentó en un momento de críticas de una forma tan sincera como desafortunada por ganarse algunos enemigos, no porque estuviera equivocado-, a Gerardo Tata Martino se le ha cuestionado por casi todo desde que llegó al Barça como un paracaidista, otra de sus frases celebres. Desde cuestiones absurdas como su mundana forma de vestir a otras deportivas como el tiempo que tardó en dar la titularidad a Neymar o las suplencias de Iniesta, pasando por el debate del estilo de juego. Antes del segundo parón de la competición por los compromisos de las selecciones, el paso de los días está dando la razón al técnico argentino en casi todas sus decisiones. El ex de Newells Ols Boys no sólo tiene el respaldo de la fuerza de los números: diez victorias entre Liga (8) y Liga de Campeones (2) y una Supercopa de España en el palmarés tras dos empates ante el Atlético, el cub que calca sus cifras, pero sin el título veraniego por el valor de los goles en campo contrario. Martino se está ganando a todos, dentro y fuera del vestuario, también por su obra.

Alexis Sánchez, autobautizado como jugadorazo cuando nadie creía en él, fue protagonista el sábado en el 4-1 sobre el Valladolid con dos goles y un asistencia a Neymar, el otro crack de la noche. Si Martino consigue que el chileno juegue con confianza y soltura, habrá mejorado por lo menos en eso a Pep Guardiola (2010-11) y Tito Vilanova (2011-12), quienes aunque lo intentaron no lograron que el de Tocopilla se pareciera al de su selección, River Plate o Udinese. El Tata es un comunicador que sabe llegar al futbolista y Alexis, de perfil bajo, lo agradece más que nadie. Que explotara en un partido sin Messi también es significativo: Alexis parece demasiado condicionado por el reinado de Leo en el equipo.

Que Neymar hiciera diabluras fue menos sorprendente. Su repertorio de regates y de situaciones en las que desborda cautiva a la afición casi tanto como su humildad y sacrificio en el campo. Y todo lo hace dando la sensación de que todavía está mostrando la mitad. El Tata acertó a dosificarle a principio de curso, cuando llegó debilitado físicamente por las secuelas de una operación de amigdalitis. Y de paso le liberó de la presión de sentirse tan observado en esos primeros partidos. Ha sabido llevar al brasileño de la mano.

Y casos como el Iniesta confirman que las meditadas rotaciones de Martino, casi matemáticas, son imprescindibles. El de Fuentealbilla es uno de esos futbolistas con cartel de intocable por el atractivo mediático que tiene. Si no juega un domingo, el lunes lo colocan en el Madrid. Pero lo cierto es que acusó más que nadie una deficiente pretemporada por las desgracias (la enfermedad de Tito) y las giras más económicas que deportivas. Le faltaba chispa y es ahora cuando la está recuperando.

Hay más caso, como los de Song o Bartra, que cuando entran lo hacen con confianza. El camerunés completó con acierto el cien por cien de los pases ante el Valladolid y el canterano está supliendo con enorme acierto a Mascherano. Tras el parón FIFA volverá el argentino, Y Puyol. También Messi y hasta Jordi Alba. Pero lo que para otros podría ser un problema, dejar fuera a algún pilar en el inminente clásico ante el Madrid, en el caso de Martino se comienza a intuir que sabrá llevar el asunto con inteligencia. Se ha ganado a pulso el crédito.